El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) considera que Paraguay debe conservar el esquema tributario conocido como 10-10-10, junto con el régimen de maquila y los beneficios establecidos por la ley 60/90, en momentos en que el país busca atraer proyectos industriales de mayor tamaño.
La posición fue expresada por el ministro de Industria y Comercio al analizar el escenario actual del sector y las condiciones necesarias para captar más capital.
La industria paraguaya registra actualmente un crecimiento cercano al 6% anual, mientras la estrategia oficial apunta a diversificar la economía y reducir la dependencia histórica de actividades sujetas a factores climáticos. Paraguay, además, acumula cuatro años consecutivos de expansión por encima del 4%.
La meta pasa por atraer inversiones mucho más grandes
Uno de los objetivos planteados es que el país deje de recibir únicamente proyectos de USD 2 millones o USD 3 millones y pueda avanzar hacia emprendimientos de USD 500 millones, USD 1.000 millones o incluso USD 1.500 millones.
Para que inversiones de ese tamaño puedan concretarse, el MIC señala que serán necesarias condiciones institucionales y financieras que permitan estructurar proyectos con plazos largos y acceso a financiamiento internacional.
El 10-10-10 seguiría como parte de la estrategia
La cartera industrial no plantea modificaciones al esquema compuesto por 10% de IVA, 10% de impuesto a la renta personal y 10% de impuesto a la renta empresarial. También sostiene la continuidad del régimen de maquila y de la ley 60/90 como mecanismos utilizados para captar inversiones.
El análisis del MIC incluye no solo el costo fiscal de estos beneficios, sino también el movimiento económico que generan las empresas que operan bajo esos sistemas. Como referencia, el régimen de maquila sostiene alrededor de 40.000 puestos de trabajo, además de salarios, aportes al IPS, consumo e impuestos vinculados a esa actividad.
La energía aparece como una condición para grandes proyectos
Otro punto señalado es la necesidad de contar con contratos eléctricos de largo plazo para industrias de gran escala. Algunos proyectos requieren previsibilidad sobre sus costos energéticos durante períodos que pueden extenderse por 10 o 15 años, especialmente cuando existen financiadores internacionales involucrados.
En ese contexto, el MIC plantea que determinados contratos de suministro podrían necesitar tarifas expresadas en dólares para reducir riesgos financieros y dar mayor certeza a inversiones con horizontes largos.
Más empleo para una población que sigue creciendo
El factor laboral también forma parte de la estrategia industrial. Cerca de 100.000 personas ingresan cada año a la población económicamente activa, lo que incrementa la necesidad de generar nuevas oportunidades de empleo.
La postura del MIC es que la ampliación de la actividad económica y la llegada de nuevas industrias pueden elevar la recaudación mediante una base productiva más grande, sin modificar en esta etapa el sistema tributario que Paraguay utiliza para competir por inversiones.

