El Viceministerio de Minas y Energía sostuvo que la reforma energética impulsada por el Poder Ejecutivo no busca privatizar ni reducir la capacidad operativa de la ANDE, sino reorganizar las funciones de conducción, regulación y operación del sistema eléctrico. El planteamiento aparece en momentos en que Paraguay enfrenta una creciente necesidad de inversión para ampliar su infraestructura y responder al aumento del consumo.
El Gobierno plantea que la empresa estatal continúe encargándose de la operación del sistema, mientras la definición de la política energética quede bajo una estructura con mayor jerarquía institucional y la regulación pase a un organismo independiente.
El sistema necesita alrededor de USD 2.000 millones por año
Uno de los principales argumentos de la reforma está en la diferencia entre los recursos disponibles y las inversiones requeridas. El sistema eléctrico nacional necesita aproximadamente USD 2.000 millones por año, mientras la ANDE mantiene un promedio de inversión cercano a USD 350 millones anuales.
Además, las necesidades acumuladas para expandir y modernizar las redes eléctricas fueron estimadas en alrededor de USD 15.000 millones, una suma que, de acuerdo con el planteamiento oficial, no puede ser cubierta completamente con presupuesto público y recursos propios de la empresa estatal.
Capital privado entraría en generación y transmisión
Ante esa brecha financiera, el Ejecutivo considera necesaria una mayor participación del sector privado en proyectos de generación y transmisión eléctrica, incluyendo inversiones en energía solar, biomasa y pequeñas centrales hidroeléctricas.
Para atraer esos recursos, la propuesta contempla establecer un regulador separado de la empresa operadora. Actualmente, la ANDE participa tanto en la operación como en funciones regulatorias, una estructura que el Gobierno pretende modificar para delimitar responsabilidades dentro del mercado eléctrico.
El Gobierno niega que el cambio implique vender la ANDE
Las reformas generaron cuestionamientos de gremios vinculados a la estatal eléctrica, pero desde el Ejecutivo sostienen que la ANDE no perderá su papel como empresa pública encargada de operar el sistema.
La intención declarada es separar tres funciones: la conducción de la política energética, la regulación del sector y la operación de la red eléctrica, manteniendo esta última bajo responsabilidad de la ANDE.
Dos proyectos serán enviados al Congreso
El Poder Ejecutivo trabaja actualmente en los proyectos para crear un Ministerio de Energía, Minas e Hidrocarburos y un organismo regulador independiente para el sector.
Tras recibir observaciones de gremios, especialistas y ciudadanos, el Gobierno prevé utilizar aproximadamente 15 días adicionales para revisar los borradores antes de remitir ambas propuestas al Congreso Nacional.

