
Durante una intervención en un evento privado en Florida, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a la situación en Cuba y afirmó que su país podría “tomar el control” de la isla en un plazo cercano, de acuerdo con información difundida por EFE.
El planteamiento se produjo mientras el mandatario también mencionó acciones en otros escenarios internacionales, señalando que priorizaría ciertos conflictos antes de avanzar sobre el Caribe.
En paralelo, la administración estadounidense amplió restricciones dirigidas a sectores clave de la economía cubana, incluyendo áreas vinculadas a energía, defensa y servicios financieros.
Las disposiciones contemplan el bloqueo total de activos en Estados Unidos para personas o empresas que mantengan vínculos con el Gobierno de La Habana, según lo comunicado en el marco de las nuevas medidas.

Autoridades estadounidenses también hicieron referencia a la actividad de actores externos en la región. En ese sentido, se mencionó la existencia de estructuras de inteligencia de países considerados adversarios a aproximadamente 90 millas del territorio estadounidense.
Desde Washington se indicó que este tipo de situaciones no será aceptado dentro de su estrategia de seguridad.
En el ámbito legislativo, el Senado estadounidense rechazó una iniciativa que buscaba limitar la capacidad del Ejecutivo para ordenar operaciones militares relacionadas con Cuba.