
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al canciller alemán Friedrich Merz que no intervenga en el conflicto relacionado con Irán y que centre su atención en los asuntos internos de su país, en medio de tensiones entre ambos gobiernos.
La situación se da en un contexto de diferencias sobre el manejo del conflicto en Medio Oriente y el enfoque diplomático adoptado por cada país.
Según declaraciones públicas, Trump instó a Merz a “ocuparse de su país” y evitar interferencias en la estrategia estadounidense frente a Irán, en referencia a críticas previas realizadas por el líder alemán.
El planteamiento se difundió en redes sociales, donde el mandatario estadounidense cuestionó la postura alemana.

El intercambio ocurre luego de que Alemania señalara preocupaciones sobre la estrategia de Estados Unidos en el conflicto con Irán.
De acuerdo con reportes internacionales, las diferencias incluyen visiones sobre la gestión del conflicto y el papel de los aliados europeos, lo que elevó el nivel de tensión diplomática.
El episodio se enmarca en una relación que muestra fricciones recientes entre ambos países, en temas vinculados a seguridad, defensa y política internacional.