Hackers del mayor robo a Binance comienzan a mover casi USD 1.000 millones por redes de lavado de dinero
Los responsables del ciberataque de USD 6.300 millones contra Binance comenzaron a movilizar aproximadamente USD 1.000 millones en criptomonedas mediante operaciones vinculadas con redes de lavado de dinero. La empresa de análisis blockchain Chainalysis identificó movimientos entre numerosas billeteras digitales y diferentes redes tecnológicas, utilizados presuntamente para dificultar el rastreo de los activos sustraídos.
Las autoridades estadounidenses identifican a los atacantes como integrantes de TraderTraitor, un grupo de hackers asociado con Corea del Norte. Sin embargo, el Gobierno norcoreano ha negado cualquier responsabilidad en el incidente.
Casi USD 1.000 millones comienzan a circular después del ataque
El robo fue descubierto el 29 de octubre de 2026 y es considerado el mayor ataque informático contra una plataforma de intercambio de criptomonedas registrado hasta la fecha.
Chainalysis detectó que parte de los activos sustraídos comenzó a distribuirse mediante numerosas operaciones, que incluyen transferencias entre distintas redes blockchain, cambios de criptomonedas y movimientos hacia billeteras digitales.
Los investigadores identificaron conexiones con redes chinas utilizadas para el blanqueo de capitales.
Hasta el momento, solo una pequeña parte de los fondos ha sido rastreada directamente hacia esas redes, aunque una cantidad mucho mayor está circulando por diferentes direcciones.
USD 500 millones pasaron por más de 1.000 billeteras
Uno de los movimientos más importantes detectados por Chainalysis involucra aproximadamente USD 500 millones transferidos mediante la blockchain TRON.
Los activos fueron distribuidos entre más de 1.000 direcciones digitales, antes de ser movilizados hacia otras redes como Ethereum y Bitcoin.
El procedimiento consiste en dividir grandes cantidades en operaciones más pequeñas y cambiar los activos entre diferentes criptomonedas.
Estas maniobras pueden dificultar la identificación del destino final del dinero, aunque las operaciones continúan dejando registros públicos que permiten realizar investigaciones.
Binance logró congelar alrededor de USD 3.000 millones
La plataforma informó que trabaja con autoridades policiales, emisores de criptomonedas estables y empresas especializadas para localizar los fondos robados.
Hasta ahora, aproximadamente USD 3.000 millones permanecen congelados, lo que impide que los atacantes puedan trasladarlos.
Otros USD 2.420 millones se mantienen principalmente en bitcoin y ether, con movimientos limitados desde el incidente.
Los recursos restantes, equivalentes a casi USD 1.000 millones, son los que comenzaron a circular mediante operaciones que los investigadores vinculan con intentos de ocultar su procedencia.
El ataque comenzó con falsas entrevistas laborales
Binance explicó anteriormente que los responsables utilizaron técnicas de engaño para obtener acceso a sus sistemas.
Uno de sus ingenieros fue contactado mediante una supuesta oferta de empleo y posteriormente recibió instrucciones para descargar archivos que contenían software malicioso.
La operación formó parte de una campaña de varias etapas que permitió a los atacantes ejecutar actividades no autorizadas.
La empresa atribuyó el ataque a actores vinculados con Corea del Norte, mientras las autoridades estadounidenses continúan investigando las responsabilidades.
La recuperación del dinero podría extenderse durante meses
Chainalysis considera que los atacantes podrían continuar intercambiando criptomonedas y buscando intermediarios para convertir parte de los recursos en dinero tradicional.
Entre los mecanismos investigados aparecen operadores que realizan compraventas de criptomonedas fuera de las plataformas convencionales, conocidos como mesas extrabursátiles.
La conversión de los activos podría extenderse durante varios meses debido a los controles y bloqueos aplicados sobre las billeteras identificadas.
Por su parte, Binance aseguró que continuará colaborando con las autoridades para rastrear y congelar los activos sustraídos, mientras avanzan las investigaciones sobre el robo de USD 6.300 millones.

