El sector ganadero comenzó a tomar precauciones ante la posible consolidación de El Niño durante los próximos meses, principalmente por el aumento esperado de las lluvias y las dificultades que ese escenario podría generar para el movimiento de animales y el acceso a establecimientos. La Asociación Rural del Paraguay (ARP) trabaja además con instituciones del Estado en medidas preventivas frente a un periodo con mayor cantidad de agua.
Los caminos aparecen entre las principales preocupaciones
Uno de los puntos que más atención genera es la situación de los caminos sin pavimento o con condiciones deficientes, ya que un periodo prolongado de lluvias podría dificultar el ingreso de vehículos, la salida de hacienda y el traslado de insumos desde las zonas productivas.
El sector viene planteando la necesidad de anticiparse mediante la limpieza de canales de desagüe y la coordinación con organismos públicos para reducir los problemas vinculados al exceso de agua.
Productores de zonas vulnerables preparan provisiones
Entre las medidas planteadas se encuentra que los establecimientos ubicados en áreas con mayor riesgo de quedar aisladas tengan reservas de alimentos, combustible y otros insumos necesarios para sostener sus operaciones si los accesos quedan temporalmente afectados por las lluvias.
La previsión toma especial importancia en establecimientos alejados de rutas asfaltadas, donde el estado de los caminos puede determinar si es posible mover animales, recibir mercaderías o sacar producción durante periodos de precipitaciones intensas.
Más agua también puede aumentar la disponibilidad de pasturas
El escenario previsto no implica únicamente dificultades. Para la ganadería, una mayor disponibilidad de agua puede generar más crecimiento de pasturas y pastizales, mayor oferta de forraje y menor riesgo de falta de agua durante etapas críticas de producción.
El problema aparece cuando las precipitaciones son excesivas y provocan anegamientos, pérdida temporal de zonas de pastoreo, problemas sanitarios o complicaciones logísticas dentro de los establecimientos.
El sector busca anticiparse antes del periodo más lluvioso
El Gobierno y los principales gremios de la producción ya vienen coordinando acciones frente al fenómeno, analizando posibles riesgos de inundaciones, aislamiento de comunidades y dificultades para la producción agrícola y pecuaria.
La estrategia del sector ganadero pasa por preparar los establecimientos con anticipación y mantener capacidad de respuesta ante eventuales interrupciones de caminos o complicaciones para el traslado de hacienda durante los meses de mayor incidencia de lluvias.

