La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC) incorporó a su lista de sanciones a nuevas entidades cubanas vinculadas con los sectores de combustible, banca, minería y maquinaria, dentro de una nueva ampliación de las medidas aplicadas contra la isla.
Entre las empresas señaladas aparece Comercial Cupet S.A., dedicada a la venta de combustible y lubricantes, además del Banco Exterior de Cuba, fundado en 1999. También fueron incluidas ABAPET, vinculada a maquinaria, y las firmas CEXNI y NICAROTEC, relacionadas con la actividad minera.
Las medidas también alcanzan a un familiar de Raúl Castro
La actualización de la lista incluye además a un nieto del expresidente Raúl Castro, mientras otro integrante de la familia que había sido mencionado como posible intermediario en conversaciones entre Washington y La Habana no quedó alcanzado por esta ronda de medidas.
Desde mayo, Estados Unidos ya aplicó sanciones contra al menos 86 personas y entidades vinculadas con Cuba, en el marco de una política de mayor presión sobre el Gobierno de la isla.
Una empresa de maquinaria aparece como pieza clave para el sistema eléctrico
Dentro de las nuevas designaciones, ABAPET tiene un peso particular porque participa en la compra de insumos y equipos utilizados para mantener en funcionamiento las centrales eléctricas cubanas.
La isla necesita alrededor de 100.000 barriles de petróleo por día para cubrir su demanda habitual, pero produce internamente solo cerca de dos quintas partes de ese volumen, lo que mantiene una fuerte dependencia del abastecimiento externo.
La presión también golpea al abastecimiento de combustible
Estados Unidos mantiene restricciones sobre el suministro energético hacia Cuba, un escenario que redujo la llegada de cargamentos de petróleo a la isla en los últimos meses.
Las autoridades cubanas atribuyen parte de los problemas recientes del sistema eléctrico a la escasez de combustible, en un periodo en el que el país registró varios apagones de alcance nacional.
Las sanciones se concentran en sectores considerados estratégicos
La nueva ronda vuelve a colocar el foco sobre actividades vinculadas con energía, finanzas, minería y abastecimiento industrial, sectores que forman parte del funcionamiento cotidiano de la economía cubana.
Con esta ampliación, Washington continúa sumando empresas y personas a un esquema de sanciones que se viene intensificando durante 2026.

