Personas vinculadas a las conversaciones indicaron que Estados Unidos pretende avanzar de manera gradual y establecer controles sobre la utilización del dinero.
Las cifras llegan en un escenario en el que sectores como servicios y producción industrial vienen perdiendo dinamismo, mientras la inflación anual también mostró una desaceleración durante junio y julio.
La atención no está puesta únicamente en cuánto suben o bajan los mercados. También se analiza la posibilidad de que factores económicos, políticos y financieros alteren las condiciones actuales y obliguen a reorganizar las carteras.