La Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) cerró el primer semestre de 2026 con un crecimiento interanual de 12,5% en su cartera de créditos, manteniendo una mayor presencia en el financiamiento canalizado a través de bancos, financieras y cooperativas.
La institución opera como banca de segundo piso, por lo que no entrega directamente los préstamos a los usuarios finales. Los recursos son colocados mediante entidades financieras intermediarias, que posteriormente los destinan a familias, empresas y distintos sectores productivos.
El financiamiento se canaliza a través del sistema financiero
Los fondos de la AFD llegan al mercado mediante instituciones financieras habilitadas, permitiendo ofrecer créditos con plazos y condiciones vinculados a diferentes necesidades.
Entre los principales destinos se encuentran vivienda, inversiones empresariales, producción, agricultura, ganadería y proyectos de pequeñas y medianas empresas.
El aumento de 12,5% registrado al cierre de junio muestra una expansión del volumen de préstamos que permanecen vigentes dentro de la cartera de la institución.
Vivienda continúa entre los principales destinos
Una parte importante de las operaciones de la AFD está vinculada al financiamiento habitacional, mediante programas que permiten a las entidades financieras ofrecer préstamos de largo plazo para compra, construcción o mejora de viviendas.
La institución también mantiene líneas destinadas a inversiones productivas y empresariales, con recursos que se distribuyen por medio de diferentes intermediarios del sistema financiero.
La AFD obtiene fondos para volver a colocarlos como préstamos
El modelo de funcionamiento de la agencia se basa en captar recursos de distintas fuentes y posteriormente canalizarlos hacia el mercado crediticio.
Estos fondos pueden provenir de emisiones de bonos, organismos multilaterales y otras fuentes de financiamiento, y luego son colocados a través de bancos, financieras y cooperativas.
La evolución de la cartera durante el primer semestre refleja el aumento del volumen de recursos que permanecen prestados dentro de estos programas de financiamiento.

