La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó que El Niño continúa intensificándose y estima una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027. El organismo prevé que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026, con posibles efectos sobre lluvias, temperaturas, disponibilidad de agua, alimentos e infraestructura en distintos puntos de América Latina.
Centroamérica ya enfrenta sequía y pérdida de cosechas
Un informe de Oxfam y Acción contra el Hambre señala que el déficit de precipitaciones está afectando al Corredor Seco centroamericano. Honduras y Guatemala presentan los mayores problemas en pérdida de cosechas y acceso al agua, mientras El Salvador registra una mayor afectación sobre los jornales laborales.
El Salvador declaró alerta roja a nivel nacional por la sequía, mientras Honduras extendió esta condición a 103 de sus 298 municipios. Panamá, por su parte, declaró emergencia nacional para activar medidas preventivas y de respuesta ante los efectos previstos del fenómeno.
El Canal de Panamá ya redujo el paso diario de barcos
La falta de lluvias también alcanzó al Canal de Panamá, que redujo de 36 a 34 el promedio de tránsitos diarios de buques para conservar agua en los lagos Gatún y Alhajuela. Por esta vía circula entre 3% y 5% del comercio mundial, por lo que las condiciones hídricas también tienen impacto sobre el transporte internacional.
Colombia aparece entre los países más expuestos en Sudamérica
Un análisis de UBS ubica a Colombia como la economía sudamericana con mayor vulnerabilidad, considerando su situación fiscal, la inflación y la exposición del país a posibles aumentos en precios de alimentos y electricidad vinculados a El Niño.
Brasil y Perú también aparecen entre los países con mayores riesgos. En Perú se estima que 1,2 millones de personas podrían verse afectadas si el fenómeno alcanza una intensidad fuerte, mientras en Venezuela la preocupación está relacionada con el impacto de la sequía sobre la generación hidroeléctrica.
Sequía en unas zonas y lluvias fuertes en otras
Los efectos no serán iguales en todo el continente. El déficit de precipitaciones se concentra actualmente en partes de Venezuela, Colombia y Brasil, además de varios países de Centroamérica. En contraste, se esperan lluvias superiores al promedio en el sur de Brasil y sectores de Chile, Argentina y Ecuador, aumentando el riesgo de inundaciones y deslizamientos.
La OMM también proyecta temperaturas por encima de lo normal en casi todas las áreas terrestres entre septiembre y noviembre de 2026, mientras el comportamiento de las lluvias seguirá condicionado por la respuesta atmosférica asociada a un episodio intenso de El Niño.

