El Comité Nacional de Inclusión Financiera (CNIF) presentó la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera 2026-2031, que reemplaza al esquema correspondiente al periodo 2014-2018 y fija una nueva hoja de ruta para ampliar el acceso y uso de servicios financieros formales. Entre las metas planteadas está llevar la inclusión financiera del 60% actual a cerca del 90%.
El objetivo va más allá de abrir una cuenta
La estrategia busca que más personas y empresas puedan utilizar crédito, ahorro, medios de pago y otros productos financieros de manera sostenida, con énfasis también en educación financiera y protección de los usuarios.
El Banco Central del Paraguay (BCP) señaló que el acceso por sí solo no completa el proceso y que los servicios deben adaptarse a las necesidades de cada usuario dentro de un sistema que combine estabilidad, eficiencia e innovación.
La meta es acercarse al 90% de inclusión
El Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) indicó que actualmente el nivel de inclusión financiera ronda el 60% y que la nueva estrategia plantea elevar esa proporción hasta cerca del 90% mediante una planificación de largo plazo.

Para avanzar hacia esa meta, el plan contempla reducir barreras de acceso al sistema financiero, promover el ahorro y el financiamiento formal y ampliar la utilización de pagos digitales. También se buscará una mayor conexión entre los canales presenciales y digitales.
Pagos digitales y crédito tendrán mayor espacio
La estrategia incorpora los cambios tecnológicos ocurridos durante los últimos años en el sistema financiero paraguayo. Entre los componentes mencionados aparecen las empresas de medios de pago, las cooperativas y el sistema SIPAP, además de las entidades financieras tradicionales.
La intención es que estos canales permitan ampliar las posibilidades de acceso para pymes, emprendedores y sectores que todavía tienen menor participación dentro del sistema, tanto para obtener financiamiento como para ahorrar o realizar pagos.
Más de 160 representantes participaron de la elaboración
La actualización fue desarrollada con la participación de más de 160 representantes pertenecientes a alrededor de 40 instituciones públicas y privadas, que trabajaron en la definición de oportunidades, riesgos y prioridades para el periodo 2026-2031.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) plantea la estrategia como una política de largo plazo y una hoja de ruta compartida entre el sector público y privado, con el objetivo de que el primer contacto de una persona con el sistema financiero pueda transformarse en una relación sostenida con productos adecuados a sus necesidades.

