Estados Unidos recuerda este 11 de septiembre de 2026 los 25 años de los atentados perpetrados por Al Qaeda, que dejaron casi 3.000 muertos después de los ataques contra el World Trade Center, el Pentágono y el vuelo que cayó en Pensilvania. La jornada incluye ofrendas florales, banderas a media asta, vigilias, momentos de silencio y lectura de los nombres de las víctimas.
Los atentados fueron ejecutados con cuatro aviones comerciales secuestrados. Dos impactaron contra las Torres Gemelas en Nueva York, otro contra el Pentágono y el cuarto cayó cerca de Shanksville después de que pasajeros y tripulantes se enfrentaran a los secuestradores.
Nueva York vuelve a leer los nombres de las víctimas
La ceremonia principal se realiza en el Monumento Nacional del 11 de Septiembre, donde familiares vuelven a pronunciar los nombres de quienes murieron en los ataques y se realizan pausas de silencio coincidiendo con los momentos clave de aquella mañana.
Por primera vez, el acto incorpora además un momento de silencio dedicado a quienes enfermaron y murieron posteriormente por la exposición al polvo tóxico liberado tras el derrumbe del World Trade Center. Todavía no existe una cifra definitiva sobre todas las personas que desarrollaron problemas de salud relacionados con esa exposición.
Los homenajes se extienden por distintos puntos del país
El programa conmemorativo incluye actividades en Nueva York, el Pentágono y el Monumento Nacional del Vuelo 93 en Pensilvania, además de actos en otros estados. También están previstas ceremonias, vigilias y acciones comunitarias en distintos puntos de Estados Unidos.
La fecha no constituye un feriado federal, aunque el Congreso la designó como Día del Patriota y Día Nacional de Servicio y Recuerdo.
El 11-S cambió la seguridad y los viajes dentro de Estados Unidos
Los ataques derivaron en cambios profundos en los controles aeroportuarios, las herramientas federales de vigilancia y la recopilación de inteligencia. Después del 11-S también se creó el Departamento de Seguridad Nacional y se destinaron miles de millones de dólares a programas antiterroristas estatales y locales.
La respuesta estadounidense se extendió además fuera de sus fronteras mediante la denominada guerra global contra el terrorismo, que derivó en las intervenciones militares en Afganistán e Irak.
Un cuarto de siglo después el impacto sigue presente
Una encuesta citada en la información señala que cerca de la mitad de los adultos estadounidenses considera el 11 de septiembre como el acontecimiento histórico más importante de su vida.
Veinticinco años después, las ceremonias mantienen el foco en las víctimas, sus familiares, los equipos de emergencia y las personas que continúan afrontando consecuencias sanitarias derivadas de los atentados.

