Paraguay necesitaría casi USD 18.000 millones en hidroeléctricas para cubrir apenas cinco años de crecimiento eléctrico
La construcción y ampliación de cuatro grandes proyectos hidroeléctricos requeriría una inversión directa estimada de USD 17.820 millones, pero la capacidad adicional que recibiría Paraguay alcanzaría para cubrir solamente entre cuatro y cinco años de crecimiento de la demanda eléctrica. Así lo establece el Informe Técnico N.º 2/26 del Instituto de Profesionales Paraguayos del Sector Eléctrico (IPPSE), que examina las alternativas de generación para el periodo 2026-2035.
El estudio contempla las ampliaciones de Itaipú y Yacyretá, además de la construcción de Corpus Christi e Itacorá-Itatí. Aunque estas iniciativas permitirían incorporar aproximadamente 3.745 megavatios (MW) para Paraguay, los especialistas advierten que su desarrollo llevaría entre 10 y 14 años, por lo que no estarían disponibles durante el periodo crítico previsto entre 2028 y 2030.
Cuatro proyectos hidroeléctricos costarían USD 17.820 millones
El análisis técnico presenta los montos estimados para ampliar la capacidad de generación mediante nuevas instalaciones sobre el río Paraná.
Las inversiones directas previstas se distribuyen de la siguiente manera:
- Ampliación de Yacyretá: USD 3.720 millones.
- Construcción de Itacorá-Itatí: USD 5.000 millones.
- Construcción de Corpus Christi: USD 7.500 millones.
- Ampliación de Itaipú: USD 1.600 millones.
El costo conjunto alcanzaría USD 17.820 millones, sin que esto represente un presupuesto aprobado ni fondos ya comprometidos para ejecutar las obras.
Según el IPPSE, ninguno de estos cuatro proyectos cuenta actualmente con una programación definitiva de ejecución.
Su avance dependerá de decisiones de inversión, estudios técnicos y negociaciones internacionales.
La demanda eléctrica paraguaya crecería hasta 1.000 MW por año
Uno de los principales factores analizados es el aumento previsto del consumo de electricidad durante la próxima década.
El instituto estima que Paraguay necesitaría incorporar entre 800 y 1.000 MW adicionales de potencia cada año durante la década de 2030.
Bajo este escenario, los 3.745 MW que corresponderían al país mediante los cuatro proyectos hidroeléctricos permitirían acompañar apenas cuatro o cinco años de incremento de la demanda.
Esto no significa que las centrales solamente funcionarían durante cinco años, sino que su capacidad adicional sería absorbida por el crecimiento del consumo durante ese periodo.
Las hidroeléctricas podrían seguir operando posteriormente, pero serían necesarias otras fuentes para atender nuevas necesidades.
Yacyretá necesitaría USD 3.720 millones para incorporar diez turbinas
La propuesta de ampliación de Yacyretá contempla instalar diez unidades generadoras adicionales de 155 MW cada una, hasta completar las treinta previstas en el tratado binacional.
El proyecto estaría dividido en dos etapas.
La primera incorporaría tres unidades, con una inversión de USD 1.120 millones.
La segunda sumaría siete generadores, mediante otros USD 2.600 millones.
El costo total alcanzaría USD 3.720 millones, con un plazo estimado de ejecución de 14 años.
El IPPSE señala que antes de avanzar deberán resolverse cuestiones pendientes relacionadas con la deuda de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).
Además, la segunda etapa requiere una obra complementaria de compensación hidráulica aguas abajo.
Itacorá-Itatí podría costar USD 5.000 millones
Otra alternativa examinada consiste en construir la central hidroeléctrica Itacorá-Itatí, entre el departamento paraguayo de Ñeembucú y la provincia argentina de Corrientes.
La instalación proyectada tendría una potencia de 1.660 MW, con un costo directo estimado de USD 5.000 millones.
El informe considera que este emprendimiento podría operar entre 2038 y 2040, siempre que avance el proceso de negociación y planificación.
El IPPSE también menciona esta central como una posible solución para las necesidades hidráulicas asociadas con la ampliación de Yacyretá.
Sin embargo, todavía no existe una decisión definitiva para iniciar su construcción.
Corpus Christi costaría USD 7.500 millones y enfrenta obstáculos políticos
El proyecto hidroeléctrico Corpus Christi, en su alternativa denominada Pindoí, se ubicaría en las proximidades de Puerto Hohenau, sobre el río Paraná.
La central tendría una capacidad estimada de 2.880 MW y requeriría USD 7.500 millones de inversión directa.
Uno de sus principales impedimentos corresponde al antecedente de un plebiscito realizado el 14 de abril de 1996 en la provincia argentina de Misiones, en el cual los votantes rechazaron el proyecto.
Además, su desarrollo requeriría revisar acuerdos internacionales relacionados con el aprovechamiento del río Paraná.
Entre ellos figura el Acuerdo Tripartito de 1979 entre Paraguay, Brasil y Argentina, que regula determinados aspectos de la generación hidroeléctrica y la navegación.
También deberán actualizarse los estudios sobre el eventual impacto del embalse en el funcionamiento de Itaipú y Acaray.
La ampliación de Itaipú llegaría recién entre 2035 y 2036
El IPPSE evalúa una ampliación de Itaipú mediante la incorporación de 1.400 MW de capacidad total, destinada principalmente a cubrir los momentos de mayor consumo.
El proyecto tendría un costo aproximado de USD 1.600 millones.
De esa capacidad, alrededor de 700 MW corresponderían a Paraguay.
Su puesta en funcionamiento se estima para 2035 o 2036, aunque el instituto también contempla que el proyecto podría extenderse hacia finales de la década.
Para avanzar será necesario negociar modificaciones en el Anexo B del Tratado de Itaipú y en las disposiciones del acuerdo tripartito sobre el río Paraná.
El instituto señala que los estudios sobre una posible repotenciación de las turbinas existentes todavía no cuentan con resultados definitivos.
El riesgo de déficit eléctrico comenzaría desde 2031
El estudio identifica el periodo 2028-2030 como una etapa crítica para la planificación y las decisiones de inversión.
De mantenerse las proyecciones actuales, Paraguay podría enfrentar dificultades para atender toda su demanda de potencia y energía desde 2031.
El problema señalado por el IPPSE es que las grandes centrales hidroeléctricas requieren plazos de construcción mayores al tiempo disponible para enfrentar ese escenario.
Por este motivo, también analiza alternativas que podrían implementarse en menor tiempo, como parques solares con almacenamiento en baterías e interconexiones eléctricas con Brasil y Argentina.
Estas opciones tendrían plazos estimados de entre tres y cinco años, sujetos a sus respectivos estudios y acuerdos.
Depender del río Paraná también representa un riesgo para el suministro
Otro aspecto mencionado por el instituto es la concentración geográfica de las cuatro iniciativas hidroeléctricas.
Todas se encuentran sobre el río Paraná, por lo que una reducción importante de los caudales podría afectar simultáneamente a diferentes centrales.
El informe plantea que el sistema eléctrico nacional necesitará incorporar fuentes adicionales de generación y una reserva estratégica de energía.
La propuesta contempla diversificar las tecnologías utilizadas, en lugar de depender exclusivamente de nuevas represas.
Los USD 17.820 millones representan una estimación de inversión directa en cuatro proyectos todavía no programados, mientras que los 3.745 MW adicionales permitirían atender entre cuatro y cinco años de crecimiento de la demanda, conforme a las proyecciones del IPPSE.

