
Información publicada por Bloomberg indica que fuerzas de Estados Unidos realizaron nuevos ataques sobre objetivos militares en la isla iraní de Kharg, un punto relevante para la exportación de petróleo.
Las acciones se repiten tras operaciones similares registradas semanas atrás, sin afectar directamente instalaciones energéticas en la zona.
En paralelo a los bombardeos, desde Estados Unidos se emitieron advertencias sobre la posibilidad de una escalada mayor en caso de no alcanzarse un entendimiento con Irán.
Las declaraciones incluyeron referencias a un escenario de mayor impacto sobre infraestructuras civiles si no se logra un acuerdo en el corto plazo.
El contexto de tensión coincidió con movimientos en los precios del crudo.
El Brent se ubicó en torno a USD 110 por barril, mientras que el petróleo estadounidense para entrega próxima se negoció cerca de USD 115 por barril, en una jornada marcada por la volatilidad.

Organismos internacionales advirtieron que eventuales ataques a infraestructura civil podrían tener implicancias legales en el marco del conflicto.
La zona afectada mantiene relevancia estratégica por su cercanía al estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito global de petróleo.
Durante los últimos días, se reportaron acciones militares cruzadas en distintos puntos de Medio Oriente, incluyendo ataques con misiles y operaciones aéreas.