
Un análisis del Climate Impact Lab advierte que el aumento de las temperaturas podría generar un impacto desigual en la mortalidad global, con una incidencia mayor en regiones de bajos ingresos. El informe señala que los países con menos recursos enfrentarían un incremento significativamente superior en las muertes asociadas al calor.
El estudio indica que las consecuencias del calor no se distribuyen de manera uniforme entre países.
Mientras algunas regiones con mayores ingresos podrían registrar reducciones en ciertos riesgos climáticos, los territorios más vulnerables experimentarían un aumento sostenido en la mortalidad vinculada a altas temperaturas.
De acuerdo con las estimaciones, los países de menores ingresos podrían enfrentar hasta diez veces más muertes relacionadas con el calor en comparación con economías desarrolladas.
Las proyecciones plantean que hacia el año 2050, varias regiones podrían alcanzar niveles de mortalidad similares a los actuales de enfermedades comunes, pero asociados al calor extremo.
En zonas del África subsahariana, los cálculos estiman que podrían registrarse más de 60 fallecimientos por cada 100.000 habitantes vinculados a temperaturas elevadas.
También se mencionan incrementos en otras regiones, donde las condiciones climáticas y la capacidad de respuesta influyen en la exposición al riesgo.

El informe vincula las diferencias en el impacto con la disponibilidad de recursos para afrontar el aumento de temperatura.
Elementos como el acceso a sistemas de refrigeración, infraestructura urbana, servicios de salud y condiciones laborales influyen en la capacidad de adaptación frente a eventos de calor extremo.
En contextos donde estos recursos son limitados, el riesgo de exposición prolongada a altas temperaturas aumenta.
El estudio también señala que algunas áreas podrían experimentar descensos en la mortalidad asociada al frío, especialmente en zonas de climas más bajos.
Sin embargo, estos cambios no compensarían el aumento proyectado en regiones más cálidas y con menor capacidad de respuesta.
El análisis considera que el crecimiento económico podría modificar parcialmente estos impactos, al facilitar el acceso a medidas de adaptación.