
El Gobierno de Bolivia dispuso la flexibilización del uso de tarjetas de crédito y débito para operaciones en el exterior, permitiendo nuevamente realizar pagos internacionales, compras en plataformas digitales y otros servicios fuera del país.
Las transacciones se realizarán tomando como referencia el tipo de cambio del Banco Central de Bolivia.
Las tarjetas de crédito podrán utilizarse sin restricciones específicas, de acuerdo con la capacidad de pago de cada usuario.
En el caso de las tarjetas de débito, se estableció un límite mínimo de USD 500 mensuales para consumos en el exterior, con la posibilidad de ampliación según las condiciones de cada entidad financiera.
El esquema contempla operaciones cercanas a BOB 9,15 por dólar, mientras que la referencia oficial se mantiene en torno a BOB 6,9.
Esta diferencia se presenta en un contexto de restricciones en la disponibilidad de divisas y ajustes en el mercado cambiario.
La medida busca canalizar las transacciones dentro del sistema financiero formal, a través de mecanismos que permitan ordenar los pagos y reducir la utilización de vías informales.
El enfoque apunta a facilitar operaciones en el exterior bajo condiciones establecidas por el sistema bancario.

La economía boliviana atraviesa un escenario marcado por limitaciones en el acceso a moneda extranjera, en un entorno influenciado por factores externos y por el comportamiento de los ingresos provenientes de exportaciones.
En este marco, el uso de tarjetas se incorpora como una alternativa dentro de las herramientas disponibles para realizar pagos internacionales.
El uso de tarjetas estará sujeto a límites operativos y a las políticas de cada banco, lo que puede incidir en el monto final disponible para cada usuario.