
Según información del Ministerio de Agricultura y Ganadería, se prevé un escenario agroclimático adverso que se extendería por cinco a seis días, con temperaturas muy elevadas, déficit de agua en el suelo y una demanda evaporativa alta, condiciones que podrían incidir en el desarrollo de los cultivos estivales en distintas regiones del país.
El reporte oficial indica que el fenómeno afectaría con mayor intensidad a zonas del Norte y del Sur, en un período considerado sensible para varias etapas del ciclo productivo.
Las proyecciones señalan máximas persistentes entre 34 °C y 40 °C, con varios días consecutivos por encima de 35 °C.
A este escenario se suma una humedad ambiente elevada, que incrementa la sensación térmica y puede generar estrés fisiológico en los cultivos durante fases como la floración y el llenado de granos.
El pronóstico contempla precipitaciones escasas e irregulares, con acumulados aproximados de 2,2 milímetros en el Norte y 4,3 milímetros en el Sur.
Estos volúmenes resultan insuficientes para recomponer la humedad del suelo de manera generalizada, aun cuando exista una probabilidad cercana al 75 % de tormentas aisladas y de carácter localizado.
Se esperan vientos moderados a activos, con velocidades estimadas entre 29 y 31 km/h.
Estas condiciones favorecen una mayor pérdida de humedad en el suelo y elevan la evapotranspiración, intensificando la demanda hídrica de los cultivos.

Desde la cartera agropecuaria se advirtió que el contexto podría derivar en dificultades para cultivos sin riego, además de afectar la eficacia de aplicaciones fitosanitarias realizadas bajo calor extremo.
También se mencionan posibles ajustes en los calendarios de siembra de zafriña y otros rubros dependientes de lluvias regulares.
El organismo recomendó monitorear de forma permanente la humedad del suelo y el estado fenológico de los cultivos.
Asimismo, sugirió evitar labores y aplicaciones durante las horas de mayor temperatura y mantener un seguimiento de las actualizaciones climáticas de corto plazo, ante posibles variaciones en la distribución de las lluvias.