Alrededor del 55% de los trabajadores de América Latina y el Caribe permanece en la informalidad, un nivel que se mantiene elevado desde hace casi dos décadas, de acuerdo con datos del Banco Mundial.
Un nuevo estudio del organismo plantea que el problema no se limita a registrar trabajadores o pequeños emprendimientos, sino que también está relacionado con la productividad, la formación laboral y las características que muchas personas buscan en el trabajo independiente.
El informe analiza la informalidad desde tres frentes conectados entre sí como la protección social, la calidad del empleo y el crecimiento económico. También señala que los trabajadores informales conforman un grupo diverso y que una parte importante se desempeña por cuenta propia o dentro de microempresas.
El 83% trabaja en emprendimientos de hasta cinco personas
El estudio señala que el 83% de los trabajadores informales dirige o trabaja en empresas con cinco empleados o menos. Dentro de ese grupo también se encuentra el 67% de los asalariados informales.
El Banco Mundial advierte además que el trabajo independiente no responde únicamente a la falta de oportunidades. Entre las razones mencionadas por quienes eligen esta modalidad aparecen la posibilidad de obtener mayores ingresos, contar con más flexibilidad y trabajar de manera autónoma.
La educación marca una diferencia dentro del mercado laboral
La formación aparece como otro de los factores vinculados con la informalidad. Más de la mitad de los trabajadores informales asalariados y por cuenta propia cuenta solamente con educación primaria, mientras que entre los asalariados y emprendedores formales esa proporción se ubica alrededor de una cuarta parte.
La falta de capacidades también afecta directamente a las empresas. El 30% de las compañías de América Latina y el Caribe afirma que no puede expandirse debido a la falta de mano de obra calificada, de acuerdo con el informe.
Formalizar un pequeño negocio no siempre alcanza
El estudio señala que no todos los emprendimientos pequeños buscan o tienen capacidad para convertirse en empresas de mayor tamaño. Por ese motivo, los programas concentrados exclusivamente en facilitar el registro de microempresas pueden tener un impacto limitado cuando se aplican a negocios con baja capacidad de crecimiento.
El Banco Mundial pone especial atención en los denominados emprendedores transformadores, vinculados con proyectos que cuentan con mayores capacidades para invertir, aumentar su productividad, expandirse y generar nuevos puestos de trabajo.
Tres áreas aparecen como parte de la estrategia
El organismo plantea trabajar sobre mejores habilidades, mayor dinamismo del sector formal y cambios en los sistemas de protección social.
En educación, el estudio menciona la capacitación conectada con las necesidades de las empresas, la formación terciaria y el desarrollo de capacidades gerenciales. En el ámbito empresarial, propone facilitar el acceso al financiamiento para compañías con capacidad de crecer y contratar trabajadores.

