ANDE compromete 286 MW para Araico y crecen las críticas por un contrato que todavía no se hace público
La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) enfrenta nuevos cuestionamientos por el acuerdo firmado con el grupo Kuntur/Araico para abastecer de energía eléctrica a un centro de datos vinculado con inteligencia artificial.
Aunque se conocen algunos precios y condiciones anunciados por la estatal, el contrato completo todavía no fue publicado, lo que impide verificar todos sus compromisos y determinar si las condiciones acordadas representan el mejor resultado económico para Paraguay.
El ingeniero Axel Cid Benítez Ayala, analista del sector eléctrico, presentó una crítica técnica de nueve puntos al análisis elaborado por Fabián Cáceres Cadogan, exgerente técnico de la ANDE.
La discusión se concentra en el precio de la electricidad, la capacidad de suministro y la falta de información para evaluar el acuerdo.
Araico pagará USD 48,91 por MWh, pero la tarifa genera cuestionamientos
Uno de los puntos centrales es el precio establecido para el suministro eléctrico.
La tarifa anunciada para Kuntur/Araico es de USD 48,91 por megavatio-hora (MWh) en 220 kilovoltios.
Cáceres había señalado que este valor resulta aproximadamente 10% superior a la tarifa aplicable a la criptominería, lo que, a primera vista, podría interpretarse como una condición favorable.
Sin embargo, Benítez cuestionó esa comparación.
El especialista explicó que la minería de criptomonedas permite interrupciones del suministro, mientras que los centros de datos dedicados a inteligencia artificial necesitan energía disponible de manera continua.
Los contratos de criptominería permiten interrumpir hasta 95% de la carga durante un máximo de 300 horas al año.
Por ese motivo, Benítez considera que cobrar un precio superior al de la criptominería no demuestra por sí solo que la tarifa de Araico sea conveniente.
Los hogares pagaron más por la electricidad que la tarifa anunciada para Araico
Para respaldar sus observaciones, Benítez presentó cifras de facturación correspondientes a 2025, elaboradas a partir de estadísticas de la ANDE.
Durante ese año, la empresa estatal facturó 21.919 gigavatios-hora (GWh) de energía, por aproximadamente USD 1.100 millones.
La tarifa promedio general fue de USD 50,20 por MWh.
Las diferencias entre sectores fueron importantes:
| Tipo de consumidor | Tarifa promedio |
|---|---|
| Hogares | USD 56,90/MWh |
| Criptominería | USD 47,60/MWh |
| Industria y alta tensión | USD 33,40/MWh |
| Araico, tarifa anunciada en 220 kV | USD 48,91/MWh |
Los hogares consumieron 33,9% de la electricidad facturada y representaron 38,4% de los ingresos.
La criptominería utilizó 24,9% de la energía, mientras que la industria y los usuarios de alta tensión concentraron 6,4% del consumo.
Estas cifras muestran diferencias entre categorías, aunque no constituyen una comparación definitiva de rentabilidad, porque las condiciones técnicas y los costos del suministro no son iguales.
El suministro llegará a 286 MW desde abril de 2029
El acuerdo contempla una entrega progresiva de electricidad para el proyecto de Araico.
La potencia contratada alcanzará 286 megavatios desde abril de 2029, equivalentes aproximadamente al 5% de la demanda máxima de 5.752 MW mencionada en el análisis técnico.
Cáceres había considerado que esta cantidad de energía podría ser administrable dentro del sistema eléctrico paraguayo.
Benítez cuestionó esa interpretación porque, a su criterio, no basta con comparar los 286 MW con la demanda máxima nacional.
Sostuvo que también debe estudiarse la capacidad real de la infraestructura eléctrica, especialmente la subestación Yguazú y los alimentadores disponibles.
El especialista advirtió que la disponibilidad de energía debe evaluarse considerando las condiciones de la red y las proyecciones futuras de consumo.
El ingeniero reclama cifras concretas sobre los beneficios para Paraguay
Otro cuestionamiento de Benítez apunta a la falta de una evaluación económica completa.
El analista sostuvo que para determinar la conveniencia del acuerdo deberían conocerse datos sobre energía entregada, facturación proyectada, márgenes económicos y costos de oportunidad.
También mencionó la necesidad de analizar cuántos empleos e inversiones generaría el proyecto por cada megavatio de energía comprometido.
En particular, cuestionó que se utilicen argumentos sobre beneficios económicos o sociales sin presentar cálculos que permitan verificarlos.
Para Benítez, la conveniencia de vender electricidad a un gran consumidor debe demostrarse mediante cifras y no solamente mediante comparaciones de tarifas.
También se cuestionan los reajustes y costos del suministro
El análisis incluye observaciones sobre la forma en que podrían revisarse los precios a lo largo del contrato.
Benítez cuestionó que no se haya examinado suficientemente el mecanismo de revisión bienal relacionado con el costo medio de generación de la ANDE.
El especialista señaló que ese costo depende en gran medida de la energía proveniente de Itaipú y que sus variaciones podrían modificar las condiciones económicas del acuerdo.
También pidió que la estatal publique con mayor detalle su tarifa técnica por nivel de tensión y los componentes del costo eléctrico.
Sin esos elementos, considera difícil determinar cuánto debería cobrarse por entregar energía a un centro de datos de gran consumo.
Todavía no se conoce si hubo concurso o negociación directa
La falta de publicación del contrato también deja preguntas sobre cómo se asignó la energía.
Hasta el momento, no se conoce públicamente si el acuerdo surgió de un procedimiento competitivo o de una negociación directa.
Tampoco están disponibles todas las cláusulas relacionadas con penalizaciones e interrupciones del suministro.
Estas condiciones son relevantes porque permiten conocer qué obligaciones asumirá la empresa y qué mecanismos tendrá la ANDE para proteger sus intereses.
El exgerente Fabián Cáceres también había advertido que, sin acceder al documento completo, no resulta prudente emitir conclusiones definitivas.
La publicación del contrato es clave para aclarar las dudas
La discusión técnica continúa mientras el contenido íntegro del acuerdo permanece fuera del acceso público.
Por una parte, Fabián Cáceres había considerado que la tarifa anunciada aparentaba ser más favorable que algunas referencias anteriores, aunque reconoció que faltaba conocer el contrato.
Por otra, Axel Benítez cuestionó esa interpretación y sostuvo que todavía no existen elementos suficientes para establecer si Paraguay obtendrá condiciones convenientes.
El punto central sigue siendo el mismo: la ANDE comprometió un suministro de hasta 286 MW para Araico, pero el contrato completo no está disponible para verificar sus condiciones técnicas y económicas.
La publicación del documento permitiría conocer los compromisos asumidos, evaluar las tarifas y establecer con mayor precisión los beneficios y riesgos del proyecto para el sistema eléctrico nacional.

