El presupuesto del Estado ya no alcanza para sostener todas las obras y el BID plantea atraer capital privado a Paraguay
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) planteó que Paraguay necesita fortalecer la participación de inversionistas privados para garantizar la construcción y el mantenimiento de obras públicas a largo plazo, en un escenario de crecientes restricciones presupuestarias del Estado.
Durante el Foro Cavialpa 2026, especialistas del BID, BID Invest y representantes del sector constructor coincidieron en que el principal desafío no es solamente conseguir préstamos, sino asegurar de dónde saldrá el dinero para pagar y mantener las obras durante los próximos años.
Paraguay necesita asegurar recursos para mantener sus rutas
Julieta Abad, especialista líder en Transporte del BID, explicó que el financiamiento permite adelantar dinero para construir una obra, mientras que el fondeo determina quién termina pagando ese proyecto, ya sea mediante impuestos, peajes u otros ingresos.
La especialista destacó que Paraguay destinó el 2,4% de su PIB a infraestructura entre 2020 y 2023, por encima del promedio latinoamericano del 1,3%.
Además, entre 2018 y 2023 se pavimentaron aproximadamente 3.000 kilómetros de carreteras.
Sin embargo, advirtió que ahora resulta fundamental garantizar recursos para conservar esa infraestructura, mediante sistemas de control vial, mantenimiento oportuno y contratos vinculados con resultados.
El BID propone proyectos desde USD 50 millones
Martín Duhart, director de Infraestructura y Energía de BID Invest, sostuvo que Paraguay puede atraer financiamiento internacional si presenta proyectos técnicamente preparados y con condiciones claras para los inversionistas.
Explicó que no es necesario concentrarse exclusivamente en grandes obras de USD 300 millones o USD 400 millones.
También pueden estructurarse proyectos de entre USD 50 millones y USD 100 millones, adaptando los mecanismos de financiamiento a cada sector.
Entre las áreas mencionadas aparecen escuelas, agua potable, saneamiento y transporte eléctrico.
La experiencia de las rutas PY02 y PY10
Los especialistas utilizaron como referencia la duplicación de la ruta PY02, desarrollada mediante una alianza público-privada (APP), y las obras de la ruta PY10, ejecutadas bajo la modalidad llave en mano.
Duhart destacó que estos modelos permitieron incorporar mecanismos de financiamiento mediante el mercado internacional de capitales y reducir costos en operaciones de largo plazo.
Por su parte, Eduardo Blomberg, director ejecutivo de TOCSA S.A., explicó que la experiencia de la PY10 exigió coordinar recursos de bancos nacionales y organismos multilaterales, además de administrar riesgos financieros y de construcción.
Sin proyectos preparados los inversionistas pueden elegir otros países
El BID advirtió que Paraguay necesita mantener una cartera continua y previsible de proyectos para atraer a inversionistas internacionales.
Duhart señaló que, cuando no existe una planificación clara, los fondos pueden dirigir sus recursos hacia otros países de la región.
También planteó que la futura participación privada en el sector energético requerirá nuevos mecanismos de inversión, ante las limitaciones de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) para financiar por sí sola todas las necesidades de infraestructura.
El grado de inversión representa una oportunidad
Los participantes coincidieron en que el grado de inversión de Paraguay facilita el acceso a capital internacional, aunque no garantiza automáticamente el financiamiento de las obras.
Para aprovechar esa condición, consideraron necesario fortalecer los estudios técnicos, establecer contratos claros y asegurar fuentes estables para pagar los proyectos.
La propuesta apunta a combinar recursos públicos y privados, con una planificación que permita construir nuevas infraestructuras sin comprometer la sostenibilidad de las cuentas del Estado.

