Bolivia podría aparecer entre los mercados latinoamericanos a seguir por los inversionistas durante 2027, siempre que avance en una serie de cambios económicos y regulatorios. La gestora global Janus Henderson Investors identifica oportunidades principalmente alrededor de los minerales críticos y tierras raras, aunque considera que todavía existen condiciones que el país debe resolver antes de captar mayores flujos de capital.
Los minerales aparecen como la puerta de entrada para nuevos capitales
Entre las áreas que generan mayor interés están los minerales estratégicos utilizados por las industrias tecnológica y energética. El planteamiento pasa por establecer un marco que facilite su explotación, refinación y exportación, reduciendo algunas de las restricciones que actualmente enfrenta el sector.
Una alternativa para los inversionistas sería ingresar mediante compañías internacionales que cotizan en grandes bolsas y tienen operaciones vinculadas con Bolivia, antes que realizar inversiones directas en nuevos proyectos mineros dentro del país.
Invertir directamente en minería requiere una mirada de muchos años
Los proyectos mineros demandan grandes cantidades de capital y periodos prolongados para comenzar a producir. Desde la exploración inicial hasta que una mina entra plenamente en operación, el proceso puede extenderse alrededor de 17 años en promedio, lo que obliga a los inversionistas a evaluar reglas que puedan mantenerse durante varios gobiernos.
Bolivia tiene cinco tareas antes de atraer más inversiones
Entre los puntos identificados aparece primero la normalización del mercado cambiario, después de un periodo marcado por falta de dólares. También figura la necesidad de reconstruir las reservas internacionales y volver a captar mayores cantidades de divisas.
Otro frente es el turismo, luego de la flexibilización de requisitos migratorios. A esto se suma una nueva Ley de Inversiones, cuyo proyecto fue presentado en agosto con 103 artículos y busca ofrecer un marco más previsible para el capital nacional y extranjero.
Dentro de ese esquema, uno de los puntos considerados centrales es que los inversionistas puedan ingresar capital y posteriormente repatriar utilidades en dólares, euros u otras monedas.
Las rutas de exportación también forman parte de la ecuación
Bolivia necesita además fortalecer sus conexiones comerciales con los países vecinos. Al no tener salida directa al mar, depende de corredores que atraviesan Paraguay, Brasil, Chile y Perú para colocar productos en mercados internacionales.
También aparece en el escenario un eventual financiamiento del Fondo Monetario Internacional por USD 1.900 millones. La estimación manejada es que, si otros organismos acompañan ese respaldo, los recursos disponibles podrían alcanzar alrededor de USD 5.000 millones.

