Paraguay todavía no dispone de una tarifa eléctrica de mediano o largo plazo que permita cerrar contratos previsibles con industrias de gran consumo, de acuerdo con lo expuesto por autoridades del Gobierno durante una conferencia realizada en el marco del mes de la industria. La situación aparece mientras el Ejecutivo busca atraer proyectos de gran escala que necesitan asegurar costos energéticos durante varios años.
Los proyectos necesitan contratos que puedan sostener su financiamiento
Las industrias electrointensivas suelen requerir acuerdos de suministro de largo plazo para respaldar financieramente sus inversiones. Actualmente, una empresa que busque contratar energía con la ANDE bajo esas condiciones no encuentra una tarifa establecida para varios años y pactada en dólares, uno de los puntos señalados dentro del debate sobre el futuro del sector eléctrico.
La cuestión energética forma parte de los obstáculos identificados dentro del plan Paraguay 2X, junto con el acceso al financiamiento, la capacitación técnica y la apertura de mercados.
El sistema eléctrico necesitaría USD 15.000 millones en diez años
Otro de los puntos planteados fue la necesidad de ampliar la infraestructura. Para los próximos diez años se estima que el sector eléctrico paraguayo requerirá alrededor de USD 15.000 millones en inversiones, mientras la ANDE mantiene actualmente un balance deficitario.
Dentro de ese escenario, se plantea una mayor participación del sector privado en generación, transmisión y distribución de energía como una de las vías para financiar las inversiones requeridas.
La tarifa de Itaipú y el Anexo C siguen dentro de la discusión
Las autoridades también señalaron que durante este año se espera avanzar en la definición del Anexo C de Itaipú y de una tarifa eléctrica de mediano o largo plazo. La negociación es seguida de cerca por el sector industrial debido al peso que tiene el costo energético en determinados proyectos.
En paralelo, el Gobierno sostiene que existen más proyectos interesados en instalarse en Paraguay que capacidad disponible de potencia, situación que también abre la discusión sobre nuevas fuentes de generación, entre ellas energía solar, almacenamiento mediante baterías y plantas térmicas.

