Un tribunal federal de Maryland frenó por ahora la aplicación de una nueva iniciativa de la administración estadounidense para ampliar las situaciones en las que un niño nacido en Estados Unidos podría quedar fuera de la ciudadanía automática. La decisión considera que el decreto emitido en agosto probablemente es ilegal para un grupo de familias cuya situación ya había sido resuelta anteriormente por los tribunales.
La medida llega después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara en junio una orden ejecutiva anterior que también buscaba restringir este derecho. El nuevo decreto amplió las categorías de padres extranjeros cuyos hijos podrían quedar excluidos del reconocimiento automático como ciudadanos.
La nueva orden agregaba más situaciones de exclusión
Entre las disposiciones cuestionadas aparece una exclusión para personas que hayan participado en una “transacción comercial” destinada a garantizar que el nacimiento ocurra en Estados Unidos.
También se incorporaron excepciones para bebés nacidos de determinados extranjeros vinculados con gobiernos u organismos internacionales, integrantes de organizaciones terroristas designadas o personas involucradas en fraude.
La justicia entiende que algunas familias ya estaban protegidas
La resolución señala que la Corte Suprema ya había reconocido como ciudadanos desde el nacimiento a los niños incluidos dentro de la demanda colectiva.
El tribunal de Maryland consideró que el nuevo decreto podría volver a afectar a hijos de padres extranjeros que se encuentran de manera irregular en Estados Unidos o que permanecen en el país con visas temporales, pese a las decisiones judiciales previas.
El caso puede volver a subir hasta la Corte Suprema
El Departamento de Justicia de Estados Unidos todavía puede acudir a un tribunal federal de apelaciones para intentar levantar el bloqueo y permitir que la nueva política comience a aplicarse mientras continúa el proceso judicial.
La disputa podría terminar nuevamente ante la Corte Suprema, que en junio ya había rechazado las restricciones anteriores planteadas por la administración.
La ciudadanía por nacimiento sigue en el centro de la política migratoria
La nueva medida forma parte de una serie de órdenes dirigidas a modificar la aplicación de la ciudadanía por nacimiento y las reglas migratorias relacionadas con personas que viajan a Estados Unidos para dar a luz.
Otra orden emitida en agosto instruye a organismos federales a modificar políticas para poder denegar o revocar visas a extranjeros que ingresen al país con el propósito de tener un hijo en territorio estadounidense. Esa disposición no constituye el eje principal del actual litigio.
El bloqueo dictado en Maryland es temporal y mantiene suspendida parte de la nueva política mientras los tribunales continúan evaluando su compatibilidad con la Constitución estadounidense.

