Paraguay podría captar USD 5.000 millones de capital privado para financiar 20 obras públicas durante los próximos diez años
Paraguay tiene la posibilidad de movilizar hasta USD 5.000 millones de financiamiento privado para ejecutar unos 20 proyectos de infraestructura durante la próxima década, siempre que logre desarrollar obras financieramente viables y ofrecer condiciones adecuadas a los inversionistas.
La estimación fue presentada por Fabián Ibarburu, gerente general de CAF-AM Uruguay, durante el Foro Cavialpa 2026, donde especialistas internacionales analizaron alternativas para financiar carreteras, saneamiento y otros proyectos sin depender exclusivamente del endeudamiento público tradicional.
Entre las herramientas planteadas aparecen fondos de inversión, fideicomisos, concesiones y la posible participación de administradores de ahorro previsional, como el IPS, bajo condiciones de administración profesional.
USD 5.000 millones para unas 20 obras en una década
Durante el encuentro, Fabián Ibarburu sostuvo que Paraguay podría alcanzar una cartera de aproximadamente 20 proyectos financiados con capital privado por un total de USD 5.000 millones en los próximos diez años.
Sin embargo, aclaró que esta posibilidad depende de que el país consiga organizar proyectos con condiciones estables, estudios técnicos suficientes y fuentes de financiamiento confiables.
La propuesta no representa un desembolso confirmado ni un compromiso de inversión asumido por CAF-AM.
Se trata de una estimación sobre el potencial del mercado paraguayo, basada en experiencias internacionales.
El objetivo es encontrar mecanismos para canalizar recursos privados hacia infraestructura que contribuya al desarrollo económico del país.
Los fondos del IPS aparecen como una posible fuente de financiamiento
Uno de los puntos centrales del debate fue el papel que podrían cumplir los recursos de ahorro de largo plazo.
Ibarburu mencionó específicamente a los fondos previsionales, como los administrados por el Instituto de Previsión Social (IPS), entre las alternativas que Paraguay podría evaluar.
Explicó que este tipo de capital puede utilizarse para financiar proyectos de infraestructura mediante fondos gestionados profesionalmente.
No obstante, insistió en que la administración debe estar a cargo de gestores independientes y especializados, con criterios de seguridad y evaluación de riesgos.
La propuesta no significa que el IPS haya aprobado destinar recursos a obras ni que exista una transferencia comprometida.
El planteamiento apunta a estudiar cómo podrían participar los ahorros institucionales en inversiones de largo plazo.
Uruguay administra USD 1.000 millones mediante fondos de infraestructura
Como referencia, los especialistas presentaron la experiencia de Uruguay.
CAF-AM Uruguay administra cuatro fondos de infraestructura por un valor conjunto de USD 1.000 millones.
Además, el mercado uruguayo cuenta con aproximadamente USD 40.000 millones en activos previsionales y seguros.
De ese total, unos USD 9.000 millones están invertidos en activos del sector privado e infraestructura.
Estas cifras fueron utilizadas para mostrar cómo pueden canalizarse recursos institucionales hacia proyectos productivos.
Sin embargo, los resultados de Uruguay no garantizan que Paraguay pueda replicar automáticamente el mismo esquema.
La experiencia requiere adaptaciones a las condiciones financieras, jurídicas e institucionales del país.
Los inversionistas necesitan garantías de que las obras podrán pagarse
El gerente general de CAF-AM Corp, Alberto Ñecco, explicó que no basta con identificar carreteras u otras infraestructuras que necesitan construirse.
Para conseguir financiamiento privado, los proyectos deben demostrar que pueden cumplir sus obligaciones económicas.
Esto exige estudios técnicos sólidos, reglas jurídicas estables y una distribución adecuada de los riesgos entre el Estado y los inversionistas.
Ñecco destacó que uno de los principales factores es la capacidad de la institución pública contratante para cumplir los pagos comprometidos.
También señaló que los contratos deben permitir prever cómo se financiará la obra y de dónde saldrán los recursos para pagar la inversión.
De lo contrario, los inversionistas podrían considerar demasiado riesgoso participar.
Carreteras, saneamiento y transporte aparecen entre las oportunidades
El presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay, Alejandro Ruibal, destacó las posibilidades de aplicar esquemas de financiamiento vinculados directamente con los proyectos.
Uno de ellos es el denominado Project Finance, en el que la estructura financiera se organiza alrededor de los ingresos, compromisos y riesgos de una obra determinada.
Según explicó, una buena preparación técnica puede reducir los riesgos y, con ello, los costos financieros.
Entre las áreas que podrían recibir inversiones mencionó:
- Carreteras e infraestructura vial.
- Sistemas de saneamiento.
- Movilidad y transporte urbano.
- Proyectos de infraestructura social.
Ruibal también recomendó crear una agencia o banco de proyectos de infraestructura de largo plazo, capaz de mantener la planificación más allá de los cambios de gobierno.
Los contratos podrían ajustarse en guaraníes o por inflación
Otro aspecto señalado por CAF-AM fue la necesidad de desarrollar instrumentos financieros adaptados al mercado paraguayo.
Ibarburu planteó la posibilidad de utilizar contratos denominados o ajustables en guaraníes, así como mecanismos vinculados con la inflación.
Estos instrumentos buscarían ofrecer mayor previsibilidad tanto a los inversionistas como al Estado.
También se mencionaron esquemas de pagos por disponibilidad, mediante los cuales la remuneración de una obra puede estar relacionada con el cumplimiento de determinadas condiciones de servicio.
Otra alternativa consiste en utilizar concesiones con plazos variables según el tráfico, especialmente en proyectos viales.
La conveniencia de cada mecanismo dependerá de las características y los riesgos de las obras.
Los USD 5.000 millones todavía son una posibilidad, no dinero asegurado
Las exposiciones del Foro Cavialpa dejaron un mensaje central: Paraguay podría atraer mayores recursos privados para construir infraestructura, pero primero necesita preparar proyectos capaces de generar confianza.
CAF-AM estima que sería posible movilizar USD 5.000 millones para unos 20 proyectos durante la próxima década, utilizando instrumentos financieros y capital institucional.
Sin embargo, no se anunciaron contratos firmados, desembolsos aprobados ni una lista definitiva de las 20 obras.
El desafío será transformar esa posibilidad en proyectos concretos, con estudios técnicos, reglas claras y mecanismos que protejan tanto a los inversionistas como los recursos públicos.
La propuesta abre una alternativa para financiar obras que Paraguay necesita, pero su ejecución dependerá de las decisiones financieras e institucionales que se adopten en los próximos años.

