La OPEP congela la producción de petróleo por tercer mes consecutivo mientras la guerra en Medio Oriente sigue afectando el suministro
La OPEP+, alianza integrada por grandes países exportadores de petróleo y sus socios, decidió mantener sin cambios sus objetivos de producción para diciembre de 2026, en medio de las interrupciones del suministro provocadas por el conflicto en Medio Oriente.
La decisión fue adoptada este domingo 1 de noviembre por siete países productores, encabezados por Arabia Saudita y Rusia, después de una reunión virtual para evaluar las condiciones del mercado internacional.
Aunque el tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz muestra señales de recuperación y Arabia Saudita volvió a utilizar una ruta alternativa de exportación por el mar Rojo, varios productores del Golfo Pérsico todavía enfrentan dificultades para alcanzar sus cuotas.
Siete países deciden mantener las mismas cuotas en diciembre
La decisión corresponde a un grupo de siete integrantes de la OPEP+ que realizan reuniones mensuales para coordinar sus niveles de producción.
Los países participantes fueron Arabia Saudita, Rusia, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán y Omán.
Durante la reunión acordaron mantener para diciembre los mismos objetivos que ya estaban vigentes.
La alianza había completado en septiembre la reversión de sus últimos recortes voluntarios de producción.
Sin embargo, el levantamiento de esas restricciones no significa que todos los países hayan recuperado su capacidad para extraer y exportar petróleo.
La producción efectiva continúa condicionada por los problemas derivados del conflicto regional.
La guerra sigue dificultando las exportaciones de petróleo
Uno de los principales factores detrás de la decisión es la situación del transporte petrolero en Medio Oriente.
El estrecho de Ormuz, una ruta fundamental para el comercio internacional de crudo, sufrió importantes interrupciones durante el conflicto.
En las últimas semanas comenzaron a aumentar los envíos por esa vía marítima.
Además, durante octubre se reactivó una ruta alternativa de exportación saudí a través del mar Rojo.
Sin embargo, varios productores del Golfo Pérsico siguen enfrentando limitaciones para alcanzar los niveles de producción que tienen autorizados.
Esto significa que las cuotas oficiales pueden ser superiores al petróleo que realmente llega al mercado internacional.
Las cuotas de producción no son iguales al petróleo efectivamente extraído
Una de las diferencias más importantes es la que existe entre los objetivos establecidos por la OPEP+ y la producción real.
Las cuotas indican cuánto puede producir cada país dentro del acuerdo.
No obstante, problemas de transporte, infraestructura o capacidad operativa pueden impedir que esos niveles se alcancen.
El informe compara los objetivos establecidos para diciembre con la producción efectiva de septiembre, último mes para el cual la OPEP había publicado estimaciones procedentes de fuentes secundarias.
Esta comparación permite observar las diferencias entre el petróleo que los países tienen autorizado producir y el volumen que efectivamente extraen.
Por lo tanto, mantener las cuotas sin cambios no garantiza que la oferta mundial permanezca exactamente igual durante diciembre.
Kazajistán y Omán también enfrentan ajustes por producción anterior
Otro aspecto del acuerdo está relacionado con los compromisos asumidos por algunos países que habían superado sus límites de producción.
Kazajistán y Omán deben aplicar recortes compensatorios para equilibrar excesos registrados anteriormente.
En el caso de Kazajistán, las compensaciones habían reducido su cuota efectiva a 710.000 barriles diarios en mayo y 720.000 barriles diarios en junio.
Para Omán, los objetivos ajustados habían sido de 812.000 barriles diarios en mayo y 806.000 barriles diarios en junio.
Estas cifras corresponden a los meses mencionados y no representan nuevas cuotas anunciadas para diciembre.
El plazo para compensar la producción excedente fue extendido hasta finales de 2026, aunque todavía no se habían publicado ajustes compensatorios posteriores a junio.
El 29 de noviembre será la próxima fecha importante
Los siete países acordaron continuar con sus reuniones mensuales para analizar la evolución del mercado.
El próximo encuentro está previsto para el 29 de noviembre de 2026.
Ese mismo día también se reunirá el conjunto de integrantes de la OPEP+.
La reunión será importante porque los productores deberán evaluar las condiciones de oferta y los objetivos de producción para 2027.
Entre las cuestiones pendientes se encuentra cómo administrar las restricciones que todavía siguen vigentes y qué capacidad de producción tiene cada país después de los problemas provocados por el conflicto.
La decisión puede influir en los precios internacionales del combustible
La política de producción de la OPEP+ es seguida por los mercados porque los países miembros representan una parte importante del suministro internacional de petróleo.
Cuando los productores deciden mantener sus cuotas, el mercado evalúa si habrá suficiente crudo disponible para cubrir la demanda.
En esta oportunidad, la situación es especialmente compleja porque la guerra continúa afectando el suministro efectivo, incluso cuando algunos países ya cuentan con autorización para producir más.
Para países importadores de combustibles como Paraguay, los movimientos internacionales del petróleo son relevantes porque pueden influir en los costos de adquisición de derivados.
Sin embargo, la decisión de la OPEP+ no implica por sí sola una suba o una reducción inmediata de los precios en los surtidores paraguayos.
La OPEP mantiene su política mientras prepara las decisiones para 2027
Con la resolución del 1 de noviembre, los siete productores principales mantendrán durante diciembre los mismos objetivos establecidos en los meses anteriores.
La decisión llega mientras los envíos por Ormuz comienzan a recuperarse, pero la capacidad de varios productores todavía permanece limitada.
El siguiente paso será la reunión del 29 de noviembre, cuando los países deberán avanzar en las decisiones para el próximo año.
El principal desafío será ajustar sus políticas a una realidad en la que las cuotas autorizadas y el petróleo efectivamente disponible siguen siendo diferentes.

