
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos incorporó a ocho funcionarios cubanos y varias compañías estatales a su lista de sanciones. Entre los alcanzados aparecen altos mandos de las Fuerzas Armadas y representantes militares de Cuba destinados en China y Rusia.
La medida forma parte de una nueva ampliación de las restricciones aplicadas por Washington contra el Gobierno cubano y sus estructuras vinculadas con el sector militar.
El Departamento de Estado de Estados Unidos sostuvo que la mayoría de las personas incorporadas a la lista participó en gestiones destinadas a organizar envíos de armas desde China y Rusia hacia Cuba.
Las sanciones también alcanzan a responsables de áreas económicas, industriales y operativas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, además de funcionarios vinculados con la representación militar cubana en ambos países.
Una de las funcionarias fue señalada por organizaciones internacionales por su presunta participación en el reclutamiento de cubanos para combatir junto a Rusia en Ucrania. El Gobierno cubano negó reiteradamente cualquier participación en el envío de combatientes.
Estados Unidos también incluyó en sus medidas a cinco entidades relacionadas con la actividad militar y comercial de Cuba.
La lista contempla compañías dedicadas a la importación de tecnología, mantenimiento y reparación industrial, operaciones comerciales y fabricación o abastecimiento para las Fuerzas Armadas.

Entre ellas se encuentran Tecnotex, Technoimport, Empresa Industrial Militar Yuri Gagarin, Duna S.A. y la Unión de Industria Militar.
El Departamento de Estado indicó que las medidas buscan limitar a las personas y entidades que facilitan las relaciones militares de Cuba y la llegada de armamento al país.
La administración estadounidense viene aplicando nuevas restricciones de manera frecuente como parte de su política de presión sobre las autoridades cubanas.
Las medidas estadounidenses incluyen limitaciones sobre el ingreso de petróleo a Cuba. Desde comienzos de 2026, las restricciones impidieron la llegada de casi todos los grandes cargamentos de combustible, con una sola excepción mencionada en la información.
Cuba, un país con 9,4 millones de habitantes, atravesó cuatro apagones nacionales en menos de un mes. Las autoridades de la isla atribuyeron parte de la situación a la presión ejercida por Estados Unidos.
Un grupo de expertos de la Organización de las Naciones Unidas advirtió que las sanciones están interfiriendo con el abastecimiento de alimentos y solicitó que las necesidades básicas de la población no sean utilizadas como herramienta de presión política.