
Los economistas consultados semanalmente por el Banco Central de Brasil redujeron su proyección para la tasa Selic al cierre de 2026. El nuevo cálculo ubica el indicador en 13,75%, por debajo del 14% estimado anteriormente, en medio de señales de menor ritmo en la mayor economía de América Latina.
La revisión se conoce antes de una nueva decisión de política monetaria. Las autoridades brasileñas se preparan para aplicar su cuarta reducción consecutiva de 0,25 puntos porcentuales, movimiento que llevaría la tasa de referencia al 14%.
La expectativa de otro ajuste apareció después de conocerse que los precios al consumidor avanzaron menos de lo calculado. Ese resultado abrió espacio para continuar disminuyendo el costo del dinero, aunque todavía existen dudas sobre la velocidad de los próximos recortes.
La tasa Selic influye en los intereses cobrados por préstamos, tarjetas, financiamientos y otras operaciones. Los elevados costos del crédito ya frenaron parte del consumo de los hogares y la contratación dentro de Brasil.

La estimación de inflación para 2026 también fue reducida y quedó en 5,03%. A pesar del ajuste, el porcentaje continúa por encima del objetivo del 3% establecido por el Banco Central de Brasil.
Las autoridades sostienen que el impacto completo de mantener una política monetaria restrictiva todavía no llegó a toda la economía. La actividad brasileña, además, mostró hasta ahora una resistencia mayor de la prevista frente a las tasas elevadas.
Para 2027, los analistas conservaron su cálculo de una Selic del 12%. La previsión se mantiene en 10,5% para 2028 y en 10% para 2029, lo que muestra una reducción gradual durante los próximos años.
El rumbo posterior a la próxima reunión todavía presenta incertidumbre. Entre los factores observados aparecen los cambios en los costos de la energía y el aumento del gasto social antes de las elecciones brasileñas previstas para octubre.