
La OPEP+ comunicó que siete de sus integrantes acordaron elevar su meta conjunta en 188.000 barriles diarios durante septiembre, completando formalmente la eliminación de dos rondas de reducciones voluntarias aplicadas en 2023. Arabia Saudita y Rusia encabezaron la decisión tomada durante una videoconferencia.
El ajuste se suma a los incrementos mensuales aprobados por el grupo y deja abierta la posibilidad de mantener las cuotas sin cambios durante los últimos meses de 2026. La próxima reunión del bloque está prevista para el 6 de septiembre.
Las restricciones que ahora terminan de revertirse representaban cerca de 3,5 millones de barriles por día, sin considerar la cuota que correspondía a Emiratos Árabes Unidos antes de su salida del grupo.
Sin embargo, el aumento real de la oferta sería menor que el autorizado. Varios países enfrentan límites técnicos, menor capacidad de extracción, sanciones o interrupciones que les impiden producir todo el volumen permitido.
El incremento llega mientras los conflictos en Medio Oriente siguen afectando el flujo de crudo desde el golfo Pérsico. Parte de la producción pudo recuperarse durante el alto el fuego de junio, pero los nuevos enfrentamientos volvieron a alterar el tránsito por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo.
La OPEP+ también expresó preocupación por los ataques contra instalaciones energéticas y por las amenazas sobre las rutas marítimas, debido al tiempo y los recursos necesarios para reparar los daños.

Arabia Saudita concentra la mayor parte de la capacidad que todavía puede ponerse en funcionamiento dentro del grupo. El nuevo objetivo le permitiría elevar la extracción cuando se normalice el transporte de petróleo desde la región.
Rusia continúa produciendo por debajo del nivel que tiene autorizado, mientras enfrenta las sanciones internacionales. Kazajistán también redujo su actividad tras ataques contra embarcaciones vinculadas con una terminal que mueve alrededor del 80% de sus exportaciones de crudo.
La cantidad que podrá extraer cada integrante durante 2027 dependerá de una auditoría sobre la capacidad máxima de producción. El análisis está a cargo de DeGolyer and MacNaughton Corp. y debería concluir en septiembre.