
Según información difundida por Bloomberg, el Estado venezolano intensificó la colocación de divisas en el sistema financiero local a través de bancos privados, con el objetivo de incidir en la cotización del bolívar en un contexto de tensiones cambiarias.
La operatoria se apoya en subastas periódicas y en ventas directas de dólares al mercado, en un escenario marcado por brechas entre el tipo de cambio oficial y el paralelo.
Los bancos locales venderían alrededor de USD 280 millones en la semana mediante subastas de dólares, de acuerdo con estimaciones de analistas citadas por la agencia.
Esta cifra se suma a un lote previo de USD 500 millones colocado hacia finales del mes anterior, en una secuencia de intervenciones que se viene repitiendo desde enero.
La estrategia busca reducir la distancia entre el valor oficial del dólar y el precio observado en el mercado paralelo.
Actualmente, la cotización informal se ubica en torno a 550 bolívares por dólar, mientras que el tipo de cambio oficial ronda los 385 bolívares por dólar, según referencias del mercado.

El inicio de subastas regulares y la difusión anticipada de los montos ofrecidos forman parte del esquema operativo.
Analistas sostienen que la previsibilidad en el calendario de ventas contribuye a moderar la percepción de riesgo y a ordenar las expectativas en el mercado de divisas.
Desde el inicio de las subastas, el tipo de cambio oficial registró una depreciación cercana al 10 %, lo que permitió una reducción gradual de la brecha entre ambas tasas.
El banco central no publica datos detallados de precios desde finales de 2024, lo que mantiene limitada la información oficial disponible.
La intervención en el mercado cambiario se consolidó como un componente central de la política económica para evitar desajustes mayores en los precios internos.