
Según información difundida por el Fondo Monetario Internacional, una misión técnica del organismo arribó a Argentina para avanzar con la segunda revisión del programa económico vigente, en un contexto marcado por la postergación de cambios en la metodología de medición de la inflación.
La visita se produce mientras continúan las evaluaciones sobre el cumplimiento de las metas macroeconómicas acordadas para el segundo semestre del año.
El equipo del organismo internacional tiene previsto mantener reuniones con autoridades nacionales y distintos sectores vinculados a la política económica.
El objetivo central es analizar el desempeño de las principales variables del programa de 48 meses, firmado en abril del año pasado, y elevar posteriormente un informe al Directorio del Fondo.
De aprobarse esta instancia, el proceso podría habilitar un desembolso estimado en USD 1.000 millones, sujeto a la concesión de una dispensa técnica por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas.
Para el cierre del último ejercicio, el acuerdo contemplaba que las Reservas Internacionales Netas alcanzaran USD -3.300 millones.
Sin embargo, cálculos privados indicaron que el nivel final habría sido cercano a USD -16.100 millones, lo que obligaría al organismo a evaluar un nuevo waiver para continuar con el programa.
El informe resultante de esta revisión sería tratado en el Directorio del Fondo durante el mes de marzo.

La llegada de la misión coincide con la decisión oficial de postergar la aplicación de una nueva metodología para calcular el Índice de Precios al Consumidor, que estaba prevista para comenzar a utilizarse con los datos de enero.
La actualización metodológica había sido anticipada previamente en documentos técnicos del propio organismo y en informes del banco central, donde se señalaba la necesidad de incorporar patrones de consumo más recientes, basados en encuestas de hogares.
La suspensión del cambio abrió un nuevo escenario de análisis que será considerado dentro de la revisión en curso.