
Intercambios reservados entre Irán y Estados Unidos se desarrollaron con mediación internacional, según información difundida por Bloomberg, en un contexto marcado por advertencias cruzadas y preocupación por una posible escalada en Medio Oriente.
Las conversaciones se llevaron a cabo a través de intermediarios y fueron presentadas como una etapa inicial dentro de un proceso diplomático más amplio.
Las gestiones contaron con la participación de autoridades de Omán, que actuaron como canal entre ambas partes en reuniones separadas realizadas en su capital.
Desde el ámbito iraní se indicó que el enfoque estuvo puesto en establecer condiciones para futuras instancias de diálogo, priorizando lineamientos generales antes que definiciones técnicas.
El desarrollo de los contactos coincidió con declaraciones públicas que incluyeron amenazas de acciones militares y advertencias sobre una posible ampliación del conflicto en la región.
Desde Estados Unidos se emitieron recomendaciones de seguridad para sus ciudadanos en territorio iraní, mientras persistía la falta de pronunciamientos oficiales sobre el contenido de las conversaciones.

En paralelo, los precios del petróleo registraron movimientos relevantes.
El crudo Brent acumuló una suba cercana al 12% en lo que va del año y avanzó 1,1% en las primeras operaciones del viernes, hasta ubicarse en USD 68,13 por barril.
Operadores del sector ajustaron la logística de transporte marítimo ante los riesgos asociados a la navegación en el Estrecho de Ormuz.
Autoridades iraníes informaron sobre la incautación de dos embarcaciones en el Golfo Pérsico bajo sospecha de contrabando de combustible.
Durante el operativo se hallaron aproximadamente 6.300 barriles de combustible ilícito, de acuerdo con reportes de medios estatales.
Mientras desde Irán se sostuvo que los contactos deberían concentrarse en el ámbito nuclear, desde sectores estadounidenses se planteó la necesidad de incluir otros temas vinculados a seguridad regional.