
El Gobierno de Estados Unidos comunicó al Congreso la intención de nominar a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, según información oficial difundida por la administración estadounidense. La designación se produciría al finalizar el mandato de Jerome Powell, previsto para el mes de mayo, y deberá ser aprobada por el Senado.
La propuesta fue realizada por el presidente Donald Trump, quien formalizó su decisión a través de un mensaje público.
La confirmación del nuevo titular del banco central requiere el aval del Senado, instancia que podría extenderse durante las próximas semanas en un contexto de debate político sobre la autonomía de la política monetaria.
Kevin Warsh integró la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal entre 2006 y 2011, período que incluyó la crisis financiera internacional.
Durante esa etapa, su posición se caracterizó por una postura cautelosa frente a la inflación y el respaldo a tasas de interés elevadas en determinados momentos del ciclo económico.

La eventual llegada de Warsh a la presidencia de la Reserva Federal no implica cambios automáticos en la política de tasas.
Las decisiones continúan siendo definidas por el Comité Federal de Mercado Abierto, compuesto por 12 miembros, entre gobernadores y presidentes de bancos regionales, que votan de forma colegiada.
Actualmente, la tasa de referencia se mantiene sin variaciones tras tres recortes consecutivos aplicados a finales de 2025, mientras los mercados financieros siguen atentos a posibles ajustes durante 2026.
La nominación se produce en medio de cuestionamientos políticos sobre la independencia del banco central y una investigación administrativa en curso vinculada a proyectos internos de la institución.