
Las acciones en Estados Unidos registraron una corrección durante la jornada, liderada por el sector tecnológico, en un contexto de cautela de los inversores frente a resultados corporativos dispares y dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial.
Los principales índices retrocedieron desde niveles cercanos a máximos recientes, con una dinámica marcada por ventas concentradas en grandes compañías tecnológicas.
El S&P 500 registró una baja cercana al 1,13%, mientras que el Nasdaq profundizó las pérdidas hasta alrededor del 2,1%.
El retroceso se dio en una sesión caracterizada por mayor volatilidad y un aumento del nerviosismo en el mercado accionario estadounidense.
Dentro del sector tecnológico, una de las principales compañías del rubro sufrió una caída cercana al 12%, la más pronunciada desde el inicio de la pandemia.
El descenso se produjo en medio de cuestionamientos sobre los plazos necesarios para convertir en retornos concretos las inversiones realizadas en infraestructura y desarrollo vinculados a la inteligencia artificial.

Otras firmas del sector mostraron desempeños mixtos durante la jornada.
Algunas compañías lograron subas moderadas tras presentar proyecciones consideradas más manejables en cuanto al gasto en tecnología, aunque este comportamiento no fue suficiente para revertir la tendencia general del mercado.
En paralelo a la corrección bursátil, el petróleo Brent alcanzó los USD 70 por barril, su nivel más alto desde septiembre.
El movimiento se dio en un contexto de mayor tensión geopolítica, mientras que el mercado permanece atento a posibles señales sobre cambios en la oferta global.
El dólar mostró volatilidad tras la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés.