
Los mercados financieros reaccionaron tras el anuncio de una pausa de dos semanas en las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, lo que generó movimientos en los principales índices bursátiles y en los precios de la energía.
Los contratos vinculados al S&P 500 registraron un aumento de 2,5%, mientras que los del Nasdaq 100 avanzaron 3,3% en las primeras horas de negociación en Nueva York.
El cambio en el escenario geopolítico produjo ajustes inmediatos en diferentes activos.
El crudo Brent llegó a retroceder hasta un 16%, ubicándose cerca de los USD 94 por barril, mientras que el West Texas Intermediate se posicionó en torno a los USD 95.
En paralelo, sectores vinculados a materias primas y energía mostraron caídas antes de la apertura, mientras que otras industrias como transporte, tecnología y servicios financieros presentaron variaciones al alza.
El acuerdo anunciado establece un período de dos semanas con menor intensidad en las tensiones, lo que introduce un margen de tiempo para eventuales negociaciones.
En ese contexto, el tránsito por una de las principales rutas energéticas del mundo se mantendría operativo durante ese lapso, según comunicaciones oficiales difundidas en las últimas horas.

En el balance de marzo, el S&P 500 acumuló una caída superior al 5%, mientras que el Stoxx Europe 600 retrocedió cerca de un 8%.
Ambos indicadores mostraron recuperaciones parciales desde sus niveles mínimos recientes en línea con las variaciones del contexto internacional.
Los mercados han registrado oscilaciones en las últimas semanas, con variaciones diarias vinculadas a novedades sobre el conflicto y posibles instancias de diálogo.