
Referentes del sector productivo y reportes técnicos del Senave señalaron que la campaña sojera 2025/26 avanza con condiciones climáticas favorables y proyecciones de producción por encima de 11 millones de toneladas, aunque con atención puesta en la evolución de los precios y en el riesgo sanitario por la roya de la soja.
En paralelo, se mencionó que el ciclo se viene extendiendo por un mayor nivel de humedad, lo que retrasa algunos lotes respecto al calendario inicial.
En las primeras etapas del cultivo se registraron lluvias frecuentes, incluso en agosto, con temperaturas moderadas y sin episodios de calor extremo como en temporadas anteriores.
Ese patrón permitió un buen desarrollo de las plantaciones.
También se indicó que el superávit de precipitaciones mantiene activa la planta y puede demorar la maduración, lo que lleva a que la cosecha se postergue algunos días.
La estimación de la campaña contempla superar 11 millones de toneladas.
En parcelas donde la cosecha ya se inició, se mencionaron rendimientos que van de 3.500 a 4.300 kilos por hectárea, con diferencias según la zona y el comportamiento del clima en los próximos días.
En el plano comercial, se reportó incertidumbre por la evolución de los valores internacionales.
Se mencionó que los precios se mantienen en un rango de USD 330 a USD 350, dentro de un escenario de referencias estables en comparación con otros períodos.

Dentro del análisis del mercado, se señaló que el procesamiento local del grano alcanzó niveles relevantes el año pasado, ligado a condiciones del mercado regional.
También se mencionó que decisiones comerciales en Argentina y el movimiento de grandes volúmenes en ese país incidieron en el ritmo de recepción, lo que favoreció mayor molienda en Paraguay en determinados tramos.
El Senave difundió recomendaciones de manejo para reducir el impacto de enfermedades foliares, en un contexto de humedad sostenida desde el establecimiento del cultivo.
En ese marco, se indicó que la roya de la soja continúa como amenaza.
Se mencionó que en noviembre de 2025 se detectó incidencia generalizada en lotes comerciales de Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú e Itapúa, con dispersión rápida y severidad elevada en algunas áreas.
Con el cultivo en etapa final de desarrollo, el seguimiento se concentra en el clima de las próximas semanas, el ritmo de cosecha y las condiciones sanitarias.