
Según información difundida por autoridades municipales de Roma, la Fontana di Trevi comenzó a aplicar un sistema de entradas pagas para el acceso a la zona cercana al estanque, con el objetivo de ordenar la circulación de visitantes y reducir la concentración de personas en uno de los puntos más concurridos de la ciudad.
La medida entró en vigencia esta semana y fija una tarifa de 2 euros para quienes deseen ingresar al sector delimitado frente a la fuente, mientras que el resto de la plaza continúa siendo de acceso libre.
El ingreso con ticket permite permanecer en el área próxima al estanque dentro del horario de 9:00 a 22:00, con excepción de los lunes y viernes, cuando el acceso comienza a las 11:30.
El espacio pago se encuentra parcialmente cercado y cuenta con personal asignado para ordenar el flujo de visitantes desde las escalinatas hasta el borde de la fuente.
Desde el municipio se estima que el sistema podría generar una recaudación anual de al menos 6 millones de euros.
Una parte de estos recursos será destinada a tareas de mantenimiento y preservación del monumento, así como al financiamiento del personal encargado de la atención y orientación de los visitantes, compuesto por 25 asistentes.

La mayor parte de la plaza permanece habilitada sin costo, lo que permite a los visitantes tomar fotografías desde sectores alejados del estanque.
Las personas con discapacidad cuentan con acceso gratuito al área paga, siempre que puedan utilizar las vías de ingreso habilitadas, de acuerdo con las condiciones establecidas por la administración local.
La implementación de este sistema posiciona a la Fontana di Trevi dentro de una estrategia más amplia de gestión del turismo en Roma.