
La Organización de las Naciones Unidas enfrenta un escenario de tensión financiera y advirtió que podría quedarse sin fondos operativos en julio, debido a pagos pendientes por parte de Estados Unidos, que afectan de manera directa la liquidez del organismo.
La situación se da en un contexto de atrasos acumulados y restricciones presupuestarias que limitan el margen de maniobra de la organización.
La advertencia indica que, de mantenerse las tendencias actuales, el presupuesto ordinario de la ONU podría agotarse en los próximos meses.
Las normas internas obligan al organismo a devolver los fondos no utilizados al cierre de cada ejercicio, lo que reduce la capacidad de acumular reservas y agrava los problemas de caja en períodos de atraso en los pagos.
Estados Unidos es responsable de aproximadamente 22% del presupuesto total de la ONU.
Actualmente, mantiene atrasos por alrededor de USD 1.400 millones correspondientes a ejercicios anteriores, además de una factura de USD 767 millones vinculada al presupuesto del año en curso.
Durante 2025, no se abonaron cuotas obligatorias por USD 826 millones, de acuerdo con datos citados por fuentes del organismo.

Ante este escenario, la ONU aplicó una serie de medidas para reducir el gasto operativo.
Entre ellas, se incluyeron recortes presupuestarios por 7% respecto al año anterior y ajustes administrativos orientados a preservar la liquidez en el corto plazo.
Estas acciones permitieron extender el uso de los fondos disponibles, aunque no resolvieron el desbalance estructural de financiamiento.
El año pasado, la organización ya había advertido sobre un posible faltante de recursos hacia septiembre, situación que fue contenida mediante recortes y reformas internas.
Sin embargo, de acuerdo con la información disponible, las condiciones actuales presentan mayores restricciones que en períodos anteriores, lo que mantiene abierta la posibilidad de una nueva limitación operativa a partir de la segunda mitad del año.