
Advertencias de agencias regulatorias y prospectos oficiales de medicamentos señalan que fármacos inyectables usados para diabetes y control de peso, como la tirzepatida, requieren evaluación clínica previa y controles durante el tratamiento por riesgos que pueden agravarse cuando se usan sin indicación médica.
Estos productos no son “vacunas”, sino medicamentos de prescripción.
Uno de los escenarios que más preocupa en el uso sin control es cuando la persona ya toma medicación para diabetes o tiene episodios de glucosa baja.
Los prospectos advierten que el riesgo de hipoglucemia aumenta cuando la tirzepatida se usa junto con insulina o con fármacos tipo sulfonilureas, por lo que un profesional suele ajustar tratamientos y vigilar valores.
Estos medicamentos pueden causar náuseas, vómitos y diarrea.
Cuando los síntomas son intensos, existe riesgo de deshidratación y de lesión renal aguda, especialmente en personas con problemas renales previos o si no se controla la evolución clínica.

Los prospectos incluyen advertencias sobre eventos que requieren diagnóstico y seguimiento, además de contraindicaciones específicas.
En el caso de tirzepatida, se incluye una advertencia destacada sobre riesgo de tumores de células C tiroideas en estudios en animales y se contraindica en personas con antecedentes personales o familiares de carcinoma medular de tiroides o con MEN 2.
Reguladores han alertado sobre la circulación de versiones no aprobadas, falsificadas o importadas sin registro de fármacos tipo GLP-1, incluidos semaglutida y tirzepatida, con riesgos por calidad, dosis y composición.
En estos casos, el problema no es solo el medicamento, sino también la trazabilidad, el almacenamiento y la seguridad del producto.
El control médico normalmente contempla confirmar si el medicamento está indicado para ese paciente, revisar antecedentes y medicación concomitante, y definir controles.