
Investigaciones científicas difundidas en una revista especializada en alimentos y bebidas de la Academia China de Ciencias identificaron compuestos presentes en el café tostado que influyen en la forma en que el azúcar ingresa al torrente sanguíneo.
El trabajo se centró en el análisis químico de granos de café y en su interacción con procesos vinculados a la digestión de carbohidratos.
Los resultados corresponden a estudios de laboratorio realizados sobre extractos de café tostado.
Los análisis permitieron aislar seis compuestos que intervienen sobre una enzima clave en la descomposición de los carbohidratos.
Esta enzima participa en la velocidad con la que el azúcar pasa a la sangre, por lo que su inhibición retrasa ese proceso.
Entre los hallazgos se destacan tres compuestos previamente no descritos en estudios anteriores sobre el café.
Para identificar las sustancias, los investigadores utilizaron técnicas avanzadas de laboratorio, como resonancia magnética nuclear y espectrometría de masas.
El procedimiento incluyó un proceso de selección en varias etapas para concentrar las fracciones con mayor actividad química dentro del extracto de café tostado.
Posteriormente, las sustancias fueron purificadas y analizadas de forma individual.

Los compuestos aislados mostraron una alta capacidad de inhibición enzimática, medida a través de valores de concentración efectiva.
Según los datos técnicos, estos valores se ubicaron entre 17,50 y 45,07 micromoles, niveles que superaron la potencia registrada para algunos fármacos utilizados en el control de la diabetes tipo 2.
La medición se realizó exclusivamente en condiciones de laboratorio.
El estudio indica que el café tostado contiene una combinación compleja de sustancias con potencial impacto metabólico.
Los investigadores señalan que el método utilizado permite detectar compuestos relevantes en alimentos con una composición química amplia y diversa, como el café.
Los resultados abren la posibilidad de explorar nuevos ingredientes derivados del café para aplicaciones alimentarias.
Los autores del trabajo señalaron que los compuestos identificados deberán ser evaluados en estudios posteriores.