
La Unión de Gremios de la Producción (UGP) expresó preocupación por las nuevas condiciones que analiza la Unión Europea para los límites máximos de residuos de productos fitosanitarios, ante la posibilidad de que estas disposiciones terminen dificultando el ingreso de alimentos paraguayos al mercado europeo.
El gremio sostiene que las diferencias entre las condiciones de producción de Europa y América Latina deberían formar parte del análisis de estas normas.
Las medidas en discusión forman parte de un conjunto de regulaciones que Europa viene desarrollando durante los últimos años en materia ambiental y productiva. Entre los antecedentes aparecen disposiciones relacionadas con deforestación, cambio en el uso de la tierra y emisiones de carbono, además de las nuevas condiciones vinculadas con residuos de productos utilizados en la producción agrícola.
Desde la UGP consideran que este proceso podría continuar con otras exigencias y señalan que el sector productivo paraguayo deberá seguir de cerca cada modificación que pueda influir sobre sus posibilidades de comercialización en Europa.

Uno de los puntos planteados por el gremio está relacionado con las sustancias que ya tienen poco uso o dejaron de utilizarse dentro de Europa, pero que todavía pueden resultar necesarias en otras zonas debido a diferencias climáticas, ambientales y productivas.
La organización señala que las condiciones para producir granos y hortalizas en América Latina no son iguales a las europeas y plantea que las restricciones deberían contemplar esas diferencias antes de establecer límites aplicables a productos procedentes de otros países.
La UGP plantea además que las decisiones deberían considerar referencias internacionales como el Codex Alimentarius y las reglas existentes dentro de la Organización Mundial del Comercio (OMC). El sector cuestiona que determinadas sustancias puedan quedar restringidas para productos importados simplemente porque dejaron de utilizarse o tienen menor utilización dentro del territorio europeo.
El gremio mantiene conversaciones con la Cancillería paraguaya sobre este escenario y plantea que el país debería anticiparse a los cambios regulatorios que puedan afectar al comercio. La preocupación está centrada en las disposiciones que podrían aparecer de manera paralela al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, y no en el acuerdo comercial en sí.
Para la UGP, el punto a seguir será cómo evolucionan las nuevas reglas europeas y de qué manera Paraguay plantea sus posiciones ante requisitos que podrían condicionar el acceso de productos nacionales al mercado de la Unión Europea.