
Panamá aprobó una ley que establece un impuesto de 15% para empresas multinacionales que no demuestren actividad económica real en el país, como parte de una estrategia para salir de la lista de jurisdicciones no cooperantes de la Unión Europea.
La medida apunta a sociedades conocidas como empresas de papel, es decir, compañías registradas en Panamá que no desarrollan operaciones físicas o comerciales comprobables dentro del país.
El nuevo esquema busca aplicar una carga fiscal sobre la renta bruta generada en Panamá por multinacionales que no acrediten sustancia económica.
La Unión Europea mantuvo a Panamá en 2026 dentro de su lista de jurisdicciones no cooperantes en materia tributaria.
El Gobierno panameño espera que la aprobación de esta norma forme parte de los elementos que serán revisados por el bloque europeo durante el año.
La ley aprobada también se vincula con una reforma al Código Fiscal, orientada a ajustar el marco tributario panameño a estándares internacionales de transparencia.
El presidente José Raúl Mulino señaló que el país busca avanzar en las medidas necesarias para ser retirado del listado europeo.

La legislación incorpora el principio de sustancia económica, que exige que las empresas demuestren operaciones reales más allá de su inscripción legal.
Esto incluye presencia física, actividad comercial verificable y estructura operativa vinculada a los ingresos declarados.
La decisión se da en un contexto de mayor presión internacional sobre jurisdicciones consideradas de baja tributación o con riesgos de uso para estructuras fiscales sin actividad real.