
Estados Unidos impulsa un plan de usd 38.000 millones para ampliar su red de detención migratoria
Según documentos oficiales, el Gobierno de Estados Unidos avanza en un programa de usd 38.300 millones destinado a reestructurar y ampliar el sistema federal de custodia migratoria, con el objetivo de incrementar la infraestructura disponible y reorganizar los centros existentes.
La iniciativa contempla una expansión significativa de instalaciones y un aumento en la capacidad operativa del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que actualmente administra un sistema compuesto por cárceles estatales, centros locales y establecimientos privados.
De acuerdo con los documentos difundidos, la nueva red proyectada permitirá sumar 92.600 camas adicionales y se espera que esté completamente operativa para noviembre.
El plan incluye la adquisición y modernización de ocho grandes centros, la incorporación de 16 instalaciones de procesamiento y la toma de control de 10 complejos ya existentes bajo modalidad “llave en mano”. Algunos de los nuevos espacios podrían albergar hasta 10.000 personas.

Las autoridades sostienen que la reorganización permitirá concentrar la gestión en recintos de mayor tamaño y reducir la dependencia de contratos de menor escala.
Como parte del rediseño, el Gobierno comenzó a adquirir depósitos y grandes instalaciones en distintos estados para transformarlos en centros de custodia migratoria.
Estas operaciones se enmarcan dentro de una estrategia más amplia que busca agilizar traslados y procedimientos administrativos.
En febrero, cerca de 70.000 personas se encontraban detenidas en el sistema migratorio federal. En paralelo, el despliegue operativo incluyó unos 3.000 agentes de inmigración en distintas jurisdicciones, en acciones coordinadas con autoridades locales.
El proyecto sería financiado mediante asignaciones aprobadas por el Congreso bajo la legislación conocida como Ley One Big Beautiful, según la documentación pública.
En los últimos meses, las autoridades informaron más de 4.000 detenciones en dos meses de operativos en determinados estados. Desde el inicio del actual año fiscal, el ICE reportó alrededor de 162.000 deportaciones, cifra que se mantiene por debajo de la meta oficial de un millón de arrestos y expulsiones.