
egún datos oficiales del Tribunal Supremo de Elecciones de Costa Rica, el proceso electoral presidencial quedó definido en la primera ronda, tras el escrutinio de 69,4% de las mesas, sin necesidad de una segunda vuelta.
El conteo preliminar mostró una diferencia suficiente para cerrar la elección en esta instancia, en un padrón que contó con 3,7 millones de personas habilitadas para votar.
El avance del escrutinio permitió confirmar que la elección se resolvió con mayoría en la primera ronda.
Los datos difundidos indican una participación que permitió consolidar el resultado a medida que avanzaba el conteo oficial de votos en todo el territorio.
Durante el proceso electoral, la seguridad pública y el impacto del crimen organizado formaron parte de los temas centrales del debate político.
La preocupación por la delincuencia fue señalada como uno de los factores más mencionados por el electorado durante la jornada.

Entre los ejes abordados durante la campaña se incluyó el fortalecimiento de los vínculos con Estados Unidos.
Las propuestas contemplaron una mayor cooperación en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico, en el marco de la ubicación estratégica del país como punto de tránsito regional.
De acuerdo con proyecciones económicas difundidas junto al proceso electoral, la economía costarricense tendría un crecimiento estimado de 3,6% durante el año en curso.
En paralelo, la inflación anual se mantiene en niveles negativos y la tasa de desempleo se ubica cerca de sus valores más bajos desde 2007, según los datos disponibles.
Con el resultado definido en primera ronda, se inicia la etapa de transición institucional.