
De acuerdo con información difundida por Gobierno de Bolivia, las autoridades resolvieron cancelar un proyecto de refinación de zinc valuado en USD 350 millones, adjudicado a un consorcio de origen chino, y avanzarán con exigencias técnicas a otra empresa del mismo país vinculada a un complejo siderúrgico.
La decisión forma parte de una revisión de iniciativas mineras e industriales impulsadas en gestiones anteriores.
El proyecto cancelado contemplaba la construcción de una planta de zinc en el departamento de Oruro, diseñada para procesar 150.000 toneladas métricas de concentrado.
La obra había sido adjudicada en 2023, pero el financiamiento comprometido no llegó a ser aprobado por el órgano legislativo, lo que derivó en la interrupción definitiva de la iniciativa.
En paralelo, el Estado boliviano solicitó a otra empresa china la corrección de deficiencias detectadas en un complejo siderúrgico ubicado en el Mutún.
Las autoridades anunciaron la preparación de auditorías técnicas y legales sobre una instalación construida con una inversión cercana a USD 546 millones, financiada en gran parte por un banco estatal chino.

El complejo siderúrgico fue inaugurado en febrero de 2025, tras varios intentos fallidos en décadas anteriores.
A varios meses de su apertura, la planta aún no habría alcanzado su capacidad anual prevista de 200.000 toneladas métricas de productos siderúrgicos, según reportes locales.
La revisión de estos proyectos se enmarca en un proceso más amplio de control sobre contratos, ejecución de obras y desempeño operativo en el sector minero e industrial.
El Gobierno indicó que las exigencias técnicas deberán ser atendidas por las empresas responsables antes de definir los próximos pasos sobre la continuidad de las operaciones.