
Los bonos del Tesoro de Estados Unidos registraron una caída y sus rendimientos avanzaron este martes, en una jornada marcada por el aumento del precio del petróleo y la preocupación por una nueva presión sobre la inflación.
Bloomberg informó que las tasas de los títulos a diez y treinta años llegaron a sus niveles más elevados en aproximadamente dos meses.
El rendimiento del bono estadounidense a diez años subió hasta 4,64%, su mayor nivel desde finales de mayo. En el conjunto de los vencimientos, las variaciones se ubicaron entre dos y cuatro puntos básicos durante la jornada.
El movimiento estuvo relacionado con el avance del petróleo Brent hasta USD 91 por barril, mientras continuaban las tensiones entre Estados Unidos e Irán. El conflicto elevó la inquietud por el costo de la energía y su posible impacto sobre los precios de bienes y servicios.
La suba del crudo revirtió parte del alivio que había generado un informe de inflación estadounidense más moderado de lo previsto a comienzos de julio. La venta de bonos ganó fuerza a medida que los inversores ajustaron sus expectativas sobre las próximas decisiones monetarias.

Los contratos futuros mostraban que los operadores calculaban alrededor de 20% de probabilidad de un aumento de las tasas de interés en la próxima reunión de la Reserva Federal.
La preocupación aparece porque una energía más cara puede mantener la inflación por encima de lo esperado. En ese escenario, la autoridad monetaria podría conservar condiciones financieras más ajustadas o volver a elevar el costo del dinero.
Durante la misma jornada, el dólar se fortaleció frente a la mayoría de las principales divisas. El movimiento coincidió con el décimo día consecutivo de ataques entre Estados Unidos e Irán y con la búsqueda de posiciones vinculadas a la moneda estadounidense.
Los datos económicos también influyeron en el mercado. Una encuesta de la Reserva Federal de Filadelfia mostró que la actividad del sector de servicios se expandió por primera vez desde octubre de 2024, aumentando las dudas sobre cuánto tiempo podrían mantenerse elevadas las tasas.