
Irán dio señales de poner fin a sus operaciones militares contra Israel después de que Estados Unidos pidiera avanzar hacia un alto al fuego inmediato, en medio de una nueva serie de ataques cruzados que volvió a elevar la tensión en Medio Oriente.
Irán lanzó una nueva oleada de ataques pocas horas después de disparar misiles balísticos contra Israel. Luego, Israel respondió con ofensivas contra objetivos militares ubicados en el oeste y el centro de Irán.
Las acciones ocurrieron mientras continuaban los contactos diplomáticos para intentar sostener una tregua y evitar una nueva escalada regional.
El mando militar central iraní advirtió que podrían venir acciones más severas si Israel mantenía sus ataques, incluso en el sur del Líbano.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel estimaron que la campaña contra Irán podría extenderse durante varios días y preparan una movilización amplia de reservistas.

El conflicto también alcanzó a otros actores regionales. Los hutíes, respaldados por Irán, afirmaron haber lanzado misiles contra Israel desde Yemen y anunciaron restricciones contra la navegación israelí en el mar Rojo.
En los mercados, el petróleo había subido por el recrudecimiento del conflicto, aunque luego moderó parte del avance tras conocerse la señal de Irán sobre el fin de los ataques. El Brent cotizaba con un alza de 1,7%, a USD 94,74 por barril, durante la jornada en Londres.
Los últimos ataques se produjeron mientras Estados Unidos buscaba avanzar en una nueva tregua de 60 días entre Washington y Teherán, como paso previo a conversaciones más amplias para intentar cerrar el conflicto.