
Un informe internacional indica que Irán habilitó el tránsito de embarcaciones de Irak por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más relevantes para el comercio energético global.
La medida podría permitir la movilización de hasta 3 millones de barriles diarios de petróleo, en un contexto donde la operativa marítima continúa condicionada por factores de seguridad.
La apertura parcial del paso se produce luego de una fuerte caída en los envíos de crudo de Irak.
Los despachos se redujeron cerca de 97%, alcanzando un promedio de 99.000 barriles diarios, debido a restricciones logísticas y limitaciones en las rutas de salida.
La posibilidad de retomar el tránsito por Ormuz aparece como una alternativa para reactivar parte de esas exportaciones.
A pesar de la habilitación, persisten dudas sobre la capacidad real de las compañías navieras para operar en el área.

El nivel de actividad sigue siendo inferior al registrado antes del conflicto, cuando una porción significativa del petróleo y gas natural licuado mundial transitaba por esta vía.
También se mantiene incertidumbre sobre el alcance de la medida y su aplicación efectiva en el corto plazo.
Irak se posiciona como el segundo mayor productor de petróleo dentro de la OPEP, lo que le otorga un peso relevante en el abastecimiento global.
En paralelo, el tránsito marítimo por el estrecho comenzó a mostrar una leve recuperación, aunque todavía lejos de los niveles habituales.