
La Dirección de Inversiones del Instituto de Previsión Social informó que la previsional deberá reubicar alrededor de G. 120.000 millones que estaban colocados en ueno bank, luego de un nuevo criterio aplicado por la Superintendencia de Pensiones y Jubilaciones sobre la clasificación de activos.
El ajuste responde a una interpretación de la Ley N° 7235, comunicada por el regulador, que modifica la forma en que deben computarse ciertos instrumentos emitidos por entidades financieras dentro del portafolio del IPS.
Antes de la aclaración, el IPS clasificaba los bonos financieros emitidos por bancos dentro de un inciso específico de la ley. Sin embargo, la Superintendencia estableció que esos instrumentos deben sumarse al mismo grupo de activos emitidos por una misma entidad financiera.
Con ese cambio, la participación correspondiente pasó de 10% a cerca de 10,52%, lo que generó un excedente estimado en G. 120.000 millones. Ese monto es el que será trasladado a otros instrumentos o entidades con margen disponible.
Desde el IPS señalaron que gran parte de esa diferencia corresponde a depósitos a la vista, que la institución considera fondos disponibles y no inversiones de plazo.
Esos recursos están reservados principalmente para el pago de aguinaldos de jubilados y pensionados previsto para noviembre.

Aun así, la previsional decidió incluirlos dentro del cálculo de límites por un criterio de prudencia administrativa, aunque mantiene una interpretación distinta sobre la naturaleza financiera de esos fondos.
La Dirección de Inversiones indicó que los fondos pueden ser movidos de forma rápida hacia otra entidad que tenga espacio dentro de los límites permitidos. El Consejo de Administración del IPS resolvió regularizar la situación y el traslado se concretaría en los próximos días.
El ajuste no responde a un cambio de estrategia de inversión, sino a la nueva forma de clasificación establecida por la Superintendencia de Pensiones y Jubilaciones.
Sobre la concentración de recursos en ueno bank, el IPS sostuvo que las entidades financieras son evaluadas mediante una matriz que considera liquidez, solvencia, rentabilidad, calidad de activos y calificaciones de riesgo.