
La información fue difundida por Bloomberg y comunicados oficiales del gobierno estadounidense, tras un incidente técnico registrado durante un vuelo presidencial con destino a Europa. El avión oficial retornó a territorio estadounidense poco después del despegue como medida preventiva, mientras se ajustó el itinerario previsto hacia Suiza.
La aeronave presidencial despegó desde la Base Conjunta Andrews con destino al foro internacional que se desarrolla en Davos.
Durante el trayecto inicial, la tripulación detectó un inconveniente eléctrico de carácter menor, lo que motivó la decisión de regresar al punto de partida por razones operativas.
El aterrizaje se realizó sin incidentes poco después de las 23.00, hora de Washington, tras aproximadamente una hora y veinte minutos de vuelo.

Desde la Casa Blanca se informó que el desplazamiento hacia Europa no fue cancelado.
El cronograma fue reorganizado para que el mandatario continúe el viaje previsto a bordo de otra aeronave, manteniendo la agenda establecida en el foro económico internacional que se celebra en Suiza.
La llegada estaba programada para el miércoles, con retorno previsto para el jueves, según el plan original.
En los últimos años, la flota aérea utilizada para el transporte de altas autoridades estadounidenses ha registrado diversos episodios técnicos.
Estos antecedentes incluyen demoras en la modernización de las aeronaves oficiales y revisiones adicionales en vuelos de funcionarios de primer nivel.