Varios países mantienen reservas en bitcoin como parte de sus estrategias estatales, tanto por decomisos como por iniciativas de diversificación.
Algunas economías también exploran su uso como activo de respaldo ante escenarios de incertidumbre económica.
Estados Unidos figura con 198.012 BTC, equivalentes a aproximadamente USD 21.563 millones, ubicándose como el país con la mayor reserva oficial.
Le sigue China, con 190.000 BTC (USD 20.690 millones), y luego el Reino Unido, con 61.245 BTC (USD 6.669 millones).
Otros países que reportan reservas incluyen a Ucrania con 46.351 BTC (USD 5.047 millones), Corea del Norte con 13.562 BTC (USD 1.477 millones), Bután con 11.924 BTC (USD 1.298 millones), El Salvador con 6.232 BTC (USD 679 millones), Venezuela con 240 BTC (USD 26 millones), y Finlandia con 90 BTC (USD 10 millones).
En varios casos, estas tenencias provienen de activos decomisados por el Estado en procesos judiciales o administrativos. En otros, forman parte de estrategias gubernamentales de adopción institucional, como en el caso de El Salvador, donde se formalizó el uso del bitcoin en la economía.
También se reporta la existencia de una reserva estratégica de criptoactivos en Estados Unidos, conformada por los bitcoins que se encuentran bajo custodia del Tesoro.
En Europa, algunas economías como República Checa, Suiza y Suecia evalúan integrar bitcoin en sus esquemas de reserva monetaria. Las discusiones se enmarcan en los procesos de modernización de políticas monetarias o en respuesta a iniciativas legislativas impulsadas por la ciudadanía.
En América Latina, además del caso salvadoreño, Brasil figura como un posible candidato a integrar reservas con bitcoin, según análisis de plataformas del sector cripto.